29 de noviembre 2017 - 00:00

El Gobierno de Trump quedó a un paso del cierre por una disputa con los demócratas

Una reunión conjunta para negociar un entendimiento fue cancelada a último momento por un tuit del presidente.

Washington - Los líderes del partido Demócrata en el Congreso estadounidense cancelaron ayer una reunión con el presidente Donald Trump y centrada en el presupuesto federal, en un gesto que mantiene vivo el fantasma de un cierre del Gobierno.

La drástica decisión de no participar del encuentro por parte del senador Chuck Schumer y la representante Nancy Pelosi, fue adoptada después de que el mandatario afirmara en un tuit que no veía posibilidades de llegar a un entendimiento con ellos.

"Dado que el presidente no ve chances de un acuerdo entre los Demócratas y la Casa Blanca, creemos que el mejor camino es continuar negociando con nuestros colegas Republicanos en el Congreso", apuntaron los dos legisladores en una nota oficial. Por eso, sugirieron una nueva ronda de diálogo con el líder oficialista en el Senado, Mitch McConnell, y el presidente de la Cámara de Representantes, el también republicano Paul Ryan.

Schumer y Pelosi apuntaron que no tenían "tiempo para perder" en discusiones con Trump sin perspectiva de acuerdo. Instantes más tarde, la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dijo que era "decepcionante" que no hayan ido.

El tema central del encuentro era buscar un acuerdo entre la Casa Blanca y los líderes de la oposición demócrata que permita aprobar el presupuesto federal, ya que el actual vence el 8 de diciembre.

En su tuit de ayer, Trump sugirió que no estaba dispuesto a aceptar las presiones de la oposición de aumentar los recursos para proteger inmigrantes y ampliar servicios de salud como requisito para apoyar un nuevo presupuesto en el Congreso. En su controvertido mensaje en la red social, Trump apuntó que Schumer y Pelosi "quieren que los clandestinos sigan inundando nuestro país sin control, son flojos en el combate al crimen y quieren AUMENTAR sustancialmente los impuestos. No veo un acuerdo".

El 8 de diciembre es la fecha límite para que Gobierno y oposición alcancen un pacto sobre el presupuesto federal, o caso contrario la administración no tendrá otra salida que cerrar sus puertas. Esto ocurrió por última vez entre el 1 y el 16 de octubre de 2013, durante el Gobierno de Barack Obama, cuando los republicanos bloquearon un acuerdo en el Congreso por fondos para el sistema de salud Obamacare y no se aprobó un presupuesto.

Las oficinas públicas dejaron de funcionar, 850.000 empleados públicos fueron licenciados, y aproximadamente un millón tuvo que presentarse a trabajar sin percibir salario. En esta oportunidad, el nudo de la discordia está en las agendas de los dos partidos en el Congreso que limitan la definición de un presupuesto.

Para la Casa Blanca y los republicanos, la prioridad es obtener algún tipo de compromiso de los demócratas para votar en el Senado la controvertida propuesta de reforma del tributaria, una promesa de campaña de Trump y ya aprobada en la Cámara baja. Los republicanos ostentan 52 de las 100 bancas del Senado, pero hay varios legisladores conservadores que no esconden sus reticencias a apoyar una nueva normativa. Para estar seguro, la Casa Blanca precisa de algún tipo de compromiso de los demócratas.

En contrapartida, los demócratas quieren que el Gobierno ofrezca algún tipo de estatuto a inmigrantes que llegaron a Estados Unidos siendo niños y lograron regularizar su situación mediante un programa, el DACA, adoptado durante el gobierno de Obama. Trump decidió no renovar ese programa, en un gesto que dejó centenas de miles de inmigrantes regularizados en un limbo jurídico, y dio al Congreso seis meses para hallar una solución para esa comunidad.

Agencias AFP, DPA y EFE

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