28 de julio 2015 - 00:30

El misterioso asesinato del productor agropecuario

 Un misterioso asesinato del productor agropecuario Norberto Musculini que era buscado desde el jueves. En una zona de monte de Salto, mientras se desarrollaban los operativos para ubicarlo, encontraron el viernes su camioneta incendiada.

El misterio iba en aumento. Es que además, a esa altura, su otra camioneta modelo 73 tampoco aparecía.

El sábado, gran parte del misterio terminó, pero empezó otra historia más inquietante aún. La pregunta es quién lo mató y por qué.

Musculini apareció muerto a metros del lugar donde habían encontrado incendiada su camioneta. El cuerpo estaba tapado con ramas. No se explica cómo no lo habían visto antes.

La autopsia reveló que lo mataron de un golpe que le dieron con un objeto "romo y duro". Además, según los forenses, el cuerpo presentaba signos de una asfixia por obstrucción de las vías respiratorias.

Otro dato científico es que quien descartó el cuerpo lo arrastró unos 10 metros antes de escapar.

El fiscal de Mercedes Pedro Illanes sospecha que a Musculini lo asesinó alguien que él conocía de antes.

En este sentido, surgieron datos sobre la actividad comercial y económica del productor. Ejemplos: al momento del crimen le debía 8.000 pesos al dueño de una estación de servicio. Otro detalle que llamó la atención a los investigadores es que Musculini estaba urgido por obtener dinero. "Estaba necesitado por conseguir dinero. Le había pedido a un conocido a quien le había vendido un chancho que le adelantara cuanto antes el pago de 50 mil pesos", contó a este diario uno de los investigadores.

Móvil

Para el fiscal, el móvil del homicidio podría estar vinculado a una cuestión económica o personal. Su otra camioneta terminó apareciendo el mismo día del hallazgo del cuerpo. Ahí se determinó que estaba en un taller mecánico en reparación y que el propio Musculini la había llevado a reparar. Para los investigadores, pudo tratarse de un asesinato sin planificación. "Tenemos la sospecha que lo mataron y luego organizaron de qué modo ocultar pruebas. La camioneta la incendiaron para borrar evidencia. Tal vez, él o los homicidas viajaron con Musculini. Por eso tuvieron necesidad de borrar cualquier rastro que los vinculara con ese traslado", contó una fuente judicial. Lo que sí está descartado es el móvil del robo. Para los investigadores, no hay ningún indicio que alimente la hipótesis de un robo común seguido de asesinato. La convicción es que quien consumó el homicidio y la víctima se conocían de antes. "Algo pasó entre la víctima y un conocido de él, y todo terminó de la peor manera", agregó la fuente consultada. Ahora la fiscalía centra su pesquisa en los negocios, deudas y conocidos de Musculini. "En el veraz no le surgieron deudas. Solamente verificamos que le debía dinero al dueño de la estación de servicio, pero no mucho más". Desde lo forense queda un dato certero: Musculini no tuvo casi chance de defenderse. Lo atacaron desde atrás, lo golpearon y se aseguraron el resultado de la muerte, asfixiándolo. Crueldad pura.

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