16 de enero 2017 - 23:47

El mundo mítico de Hernán Dompé habita en el museo del Tigre

• UNA AMPLIA RETROSPECTIVA DE LA OBRA DEL ESCULTOR SE VERÁ HASTA ABRIL
“Barcas, guerreros y otros mitos”, curada por María José Herrera, directora del MAT, reúne noventa trabajos del artista con coherente criterio.

Dompé. El oficio de Dompé es admirable, ya sea para trabajar la piedra rugosa o pulida, como puede verse en yelmos, barcas y peces. Esta extraordinaria exposición muestra su pensamiento y modo de producción.
Dompé. El oficio de Dompé es admirable, ya sea para trabajar la piedra rugosa o pulida, como puede verse en yelmos, barcas y peces. Esta extraordinaria exposición muestra su pensamiento y modo de producción.
 El MAT, Museo de Arte Tigre, cumplió 10 años en 2016, y como cierre de su exitosa temporada se inauguró la muestra retrospectiva "Barcas, guerreros y otros mitos" del gran escultor Hernán Dompé que continuará hasta abril. La puesta en escena del corpus de obra conjuga el oficio, los hallazgos de materiales y elementos cotidianos para sus ensamblajes que, en sus manos, transforma hasta convertirlos en sacrales. El recorrido por la sala y los espacios creados con buen criterio curatorial a cargo de María José Herrera, directora del Museo, en el que dispuso la exhibición de 90 obras, permite que la sorpresa y la emoción invadan al visitante..

Distribución

Una sala aloja a sus célebres "guerreros", ya listos para la lucha, y la adyacente fue convertida en un lúgubre espacio con obras de 1983, homenaje a las víctimas del terrorismo de estado. Dompé evita caer en lo panfletario y el espacio se convierte en lugar de reflexión sobre la muerte. Ya en la sala principal aparecen sus barcas cargadas de religiosidad y sus poderosos tótems en madera, hierro y piedra; el ensamblado de estos materiales con las huellas de sus incisiones se yergue majestuoso, guardián de arcaicas culturas al que Dompé dota de atemporalidad.

Muchas de las obras están coronadas por crestas, medialunas, arcos, una suerte de sello Dompé. También rayos como el que cruza el espacio en una de las salitas que reproduce su lugar de trabajo, una instalación en sí misma. Los espacios que dividen la vastedad de la sala muestran vitrinas y obras que necesitan la intimidad para el diálogo. El oficio de Dompé es admirable, ya sea para trabajar la piedra rugosa o pulida, como puede verse en yelmos, barcas, peces -es conocida su pasión por la pesca--, que coronados por rayos no es difícil imaginarlos atravesando ríos o mares.

Esta extraordinaria exposición muestra su pensamiento, su capacidad para expresar el poder, la lucha del hombre, su relación con la naturaleza -el artista eligió vivir al pie del Uritorco-- y su capacidad para lograr que el visitante salga transformado para enfrentar el hostil mundo que lo rodea. (Paseo Victorica 972, Tigre. Miércoles a viernes de 9 a 19, domingos y feriados de 12 a 19).

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