El nuevo rey tuvo su corona

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Cayó de rodillas superado por la emoción. Se incorporó para recibir el reconocimiento de Rafael Nadal y luego sorprendió: se puso en cuclillas, arrancó un poco del césped sagrado y se lo comió. Novak Djokovic, el nuevo rey, se devoró literalmente un trozo de la historia del tenis. «Me sentí como un animal. Quería saber qué sabor tenía», explicaría luego el serbio, desde hoy número uno del mundo, su festejo tras el 6-4, 6-1, 1-6 y 6-3 en la final de Wimbledon sobre el defensor del título.

Primer jugador en la historia de su país en ganar el torneo de tenis más prestigioso del mundo, nada parece que vaya a frenar a Djokovic en ponerles final a los «años R», aquellos siete y medio en los que Roger Federer y Rafael Nadal monopolizaron la cima del ranking como nunca antes había sucedido en la historia. «Es muy difícil describir el mejor día de mi vida, el más especial. Éste es el primer torneo que vi, el que siempre quise ganar», dijo el serbio, que sumó su segundo Grand Slam de la temporada tras conquistar Australia, en enero. Nadal, que ganó hace un mes Roland Garros, sufrió su quinta derrota consecutiva del año en finales con Djokovic y perdió por primera vez en un partido de Grand Slam contra el serbio.

«Desde enero comenzó otra época. Ganó todo», dijo el español en referencia a Djokovic. «Será un número uno merecido». «Nole» elogió a su rival. «Contra él, que siempre me ganó en partidos duros en Grand Slam, tenía que estar en la cima de mi juego», dijo el serbio, que conquistó su octavo título en una temporada en la que lleva 48 victorias y apenas una derrota. El día, nublado, caluroso, pero con oleadas de viento fresco era raro, y la final también lo fue.

En un partido tenso, totalmente equilibrado y sin pelotas de quiebre de servicio, Djokovic se basó en su efectividad para quedarse con el primer set. Nadal dudó sacando 4-5 y el serbio no perdonó. En el segundo parcial, el defensor del título se desenfocó y su adversario no desaprovechó la oportunidad para hacérselo notar. Un par de escopetazos de derecha resolvieron el parcial por 6-1 a favor de Djokovic. Pero el tenis muchas veces da sorpresas. Tras casi una hora y media de juego, «Nole» cometía errores hasta entonces ausentes en su juego y Nadal parecía nuevamente Nadal, dominaba desde el fondo. El español ganó el tercer set por 6-1 y tuvo un break point en el primer juego del cuarto. ¿Había esperanzas para el defensor del título? No, no era su día, menos ante un Djokovic que lo hace sentir más vulnerable que ningún otro rival. Eran las 16.43 y el revés de Nadal se fue largo. Djokovic caía de espaldas, superado por la emoción. El tenis confirmaba que tiene nuevo rey.

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