El Papa amplía el viaje a Brasil

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Ciudad del Vaticano - El papa Francisco anunció ayer a Dilma Rousseff, durante un encuentro en el Vaticano, que ampliará su gira por Brasil, donde además de encabezar la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro, como estaba previsto inicialmente, también visitará la Basílica de Nuestra Señora Aparecida en el estado de San Pablo.

En la primera audiencia, luego de la misa de entronización celebrada el domingo, Francisco recibió a Rousseff, a quien expresó su expectativa de que haya un alto número de jóvenes en la Jornada Mundial de la Juventud de Río y habló de la tragedia en un centro nocturno en Santa María, que causó más de 220 muertos.

"Conversamos -recordó la presidenta- y (lo noté) muy entusiasmado, y él me dijo, esto es muy interesante, que va a comparecer a Aparecida, él va a ir (al santuario nacional) y recordó que él estuvo allí en 2007", durante la celebración de la V Conferencia de Obispos de América Latina, donde Francisco fue uno de los redactores del documento final.

El Pontífice le entregó ayer a Rousseff una copia de ese texto y señaló cuáles eran sus puntos más interesantes. "En lo que refiere a la Jornada Mundial de la Juventud (el Papa) habló sobre la importancia de la juventud en la construcción del futuro de la humanidad y dijo que la Iglesia, en tanto institución secular, tiene en los jóvenes a una fuerza muy grande", comentó Rousseff.

Una delegación del arzobispado de Río de Janeiro, que ya se encuentra en Roma, propondrá al Papa que incorpore más actividades a su agenda brasileña entre las cuales estaría una visita al Cristo Redentor y a una favela (barrio pobre), como lo hizo Juan Pablo II en 1980.

Francisco "espera una presencia muy grande de jóvenes dado que él es en varias cosas el primero, él es el primer papa llamado Francisco, es el primer jesuita, el primer latinoamericano y el primer argentino, por eso él espera una presencia masiva de jóvenes", apuntó Rousseff.

La presidenta, que en un primer momento había decidido no viajar a la Santa Sede para la asunción del nuevo papa, luego cambió de opinión por tratarse de un latinoamericano, reveló días atrás el ministro Gilberto Carvalho, un exseminarista que integró la comitiva oficial en Roma y es el principal interlocutor del Gobierno con la Iglesia.

Durante la audiencia celebrada ayer en la biblioteca del Vaticano "conversamos sobre la cuestión de las drogas y el crac, el refuerzo de los valores, de los principios y de los símbolos para la juventud", agregó Rousseff.

El encuentro tuvo momentos simpáticos", dijo el vocero papal Federico Lombardi, quien contó que el Papa le indicó a Rousseff los capítulos más interesantes del informe final de la conferencia organizada por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) en Aparecida (Brasil) en 2007, del que es uno de los autores. "No lo lea todo porque se puede aburrir. Así que escoja unos pocos capítulos del índice", aseguró Rousseff que le dijo Francisco.

Rousseff contó que ambos consiguieron entenderse en portuñol (una mezcla de portugués y español) y elogió del carisma y compromiso con los pobres del nuevo pontífice. "Creo que será el mayor evento al que el Papa argentino asistirá, se espera una multitud de católicos. Lo recibiremos de la mejor manera, como siempre", consignó Rousseff el martes en un breve encuentro con la prensa.

"Éste es un papa que habla a los más frágiles, a los jóvenes, a los ancianos y a quienes necesitan ayuda", subrayó la presidenta, una exguerrillera, quien recordó que Francisco le habló de lo importante que era para él que un cartonero argentino, "vestido de cartonero", haya asistido a la misa de inauguración de su papado.

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