Francisco celebró una misa al aire libre con sacerdotes, seminaristas y religiosos ante unas 22.000 personas en un estadio en la ciudad, capital del estado.
"¿Qué tentación nos puede venir de ambientes muchas veces dominados por la violencia, la corrupción, el tráfico de drogas, el desprecio por la dignidad de la persona?", preguntó el Papa. "Frente a esta realidad nos puede ganar una de las armas preferidas del demonio: la resignación, decir '¿y qué le vas a hacer?', la vida es así, afirmó.
La "resignación no sólo nos atemoriza sino que nos atrinchera en nuestras sacristías y aparentes seguridades", sostuvo.
Los última década dejó más de 100.000 muertos por la violencia de los cárteles del crimen organizado en México. En el caso de la Iglesia Católica, fueron asesinados 48 sacerdotes o religiosos desde 1990 y hay otros dos desaparecidos, según estadísticas del Centro Católico Multimedial. Michoacán figura entre los estados más peligrosos para los clérigos.
En esa región operan cárteles como Los Caballeros Templarios, La Familia Michoacana y Jalisco Nueva Generación. Hace unos días apareció otro grupo que se hace llamar La Nueva Familia. Muchos jóvenes son reclutados por el crimen organizado, mientras que otros son víctima de su violencia.
Durante la tarde, afirmó ante 80.000 jóvenes que "Jesús jamás les pediría que se conviertan en sicarios". "Es mentira que la única forma de vivir es dejando la vida en manos del narcotráfico o de todos aquellos que lo único que están haciendo es sembrar destrucción y muerte", exclamó.
En un emotivo mensaje, el Papa dijo que "es difícil sentirse ricos" cuando "no se tienen oportunidades de trabajo digno, cuando se los usa para fines mezquinos, seduciéndolos con promesas que al final son pompas de jabón".
El mensaje de ayer fue el segundo en su gira por México en que Francisco llamó a los líderes religiosos a tener coraje frente al narcotráfico. Antes lo había hecho en la Catedral de Ciudad de México, en su primer día de actividades. "Les ruego no minusvalorar el desafío ético y anticívico que el narcotráfico representa para la entera sociedad mexicana. La gravedad de la violencia no permiten limitarse, a condenas genéricas", advirtió.
Tras la misa, el Papa recorrió con el papamóvil las calles de Morelia, donde miles de fieles lo vitoreaban ondeando banderas papales.
Francisco pondrá punto final hoy a su gira de cinco días por México en Ciudad Juárez, fronteriza con EE.UU.
| Agencias DPA, AFP, ANSA, EFE y Reuters |


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