16 de febrero 2016 - 00:00

El Papa reivindicó a los indígenas y pidió perdón por su “maltrato”

El papa Francisco brindó ayer una misa multitudinaria en San Cristóbal de las Casas, capital del estado de Chiapas, en la que reconoció que los pueblos originarios “fueron incomprendidos y excluidos de la sociedad”.
El papa Francisco brindó ayer una misa multitudinaria en San Cristóbal de las Casas, capital del estado de Chiapas, en la que reconoció que los pueblos originarios “fueron incomprendidos y excluidos de la sociedad”.
San Cristóbal de las Casas - Durante su visita ayer a Chiapas, México, el papa Francisco pidió perdón por la exclusión de los pueblos originarios y, en un gesto histórico, autorizó el uso de lenguas aborígenes en la liturgia católica.

"Muchas veces, de modo sistemático y estructural, sus pueblos fueron incomprendidos y excluidos de la sociedad. Algunos consideraron inferiores sus valores, su cultura y sus tradiciones. ¡Qué tristeza! Qué bien nos haría a todos hacer un examen de conciencia y aprender a decir: ¡perdón!", exclamó Francisco durante la misa en San Cristóbal de las Casas ante cientos de miles de fieles, muchos de ellos de diversas etnias indígenas mexicanas.

La homilía en la pintoresca localidad montañosa fue oficiada en lenguas tzeltal, tzotzil y chol; marcó la admisión de los idiomas autóctonos para oficiar misas católicas y estuvo repleta de gestos hacia los pueblos originarios.

Francisco citó en su homilía el Popol Vuh, que narra la mítica cosmovisión maya.

La misa tuvo un momento de gran emoción cuando un sacerdote indígena lloró al orar por el Pontífice en lengua tzotzil. "Queremos escuchar a Dios y hablarle en nuestro propio idioma", agradeció un representante aborigen al Papa, al que ellos llaman "jTatik".

Para los analistas, Francisco dio un paso fundamental en Chiapas. Hizo un reconocimiento no sólo de los indígenas y de sus lenguas en la liturgia, sino en general de la "teología india", cercana a la de la liberación, impulsada por el fallecido obispo Samuel Ruiz a los 40 años (1959-1999) en San Cristóbal de las Casas.

El diaconado permanente indígena, en el que las mujeres tienen un papel importante como compañeras de sus esposos, fue uno de los puntos de conflicto entre Ruiz y el Vaticano en tiempos de Juan Pablo II. La Santa Sede suspendió entonces las ordenaciones, tan necesarias para la Iglesia Católica en Chiapas por la dispersión de comunidades, y el pontífice argentino volvió a autorizarlas hace un año.

"En lugar de que los indígenas tengan que adoptar a la Iglesia, ella adopta la cultura indígena", destacó Bernardo Barranco, un especialista mexicano en religión.

Familias de indígenas tojolabales y zoques entregaron durante la misa las ofrendas de pan y vino, mientras otros mostraron a Francisco el dinero recaudado para construir dos albergues para migrantes. El Papa recibió, además, Biblias en lenguas tzotzil y tzeltal y un Nuevo Testamento en lengua tzotzil de Huixtán.

"La admisión de las lenguas autóctonas es de tremendo significado porque son los indígenas de Chiapas los que más abandonaron al catolicismo en México", explicó Andrew Chesnut, profesor de estudios religiosos de la Universidad de Virginia Commonwealth.

En su mensaje, Jorge Mario Bergoglio alertó además que el mundo no puede seguir ignorando la crisis ambiental que atraviesa, la que calificó como la más grave de su historia.

"El desafío ambiental que vivimos y sus raíces humanas nos impactan a todos y nos interpelan. Ya no podemos hacernos los sordos frente a una de las mayores crisis ambientales de la historia", expresó. "La violencia que hay en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo", agregó.

Envueltos en cobijas o en los pelajes tradicionales de sus etnias, grupos tzeltales, tzotziles y choles, muchos con niños en brazos, se animaron en su larga peregrinación con cantos, porras y rezos de rosario. Unos 600 feligreses llegaron de la vecina Guatemala.

"Gracias porque pones tu corazón cerca del nuestro y estás con nosotros", le dijo un hombre indígena en su lengua, al final de la ceremonia. "Aunque muchas personas nos desprecian, tú quisiste visitarnos y nos tomaste en cuenta", afirmó.

El Papa también visitó en la Catedral de San Cristóbal la tumba de Ruiz, el legendario obispo que también fue mediador entre el Gobierno mexicano y la guerrilla Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), cuyo levantamiento en armas para defender los derechos indígenas sacudió al país en 1994.

Reconocer la labor del obispo Ruiz e integrar las culturas indígenas es "asegurar la supervivencia de la iglesia católica", estimó el padre Alejandro Solalinde, un aguerrido defensor de los indocumentados.

Agencias AFP, DPA,

EFE, ANSA y Reuters

Dejá tu comentario