23 de abril 2015 - 00:00

El Papa visitará Cuba en septiembre para afianzar la apertura

El Vaticano confirmó ayer que el papa Francisco pasará por Cuba en septiembre antes de llegar, como estaba previsto, a Estados Unidos. Será una ocasión para reforzar la mediación que llevó a la histórica reconciliación entre ambos países.
El Vaticano confirmó ayer que el papa Francisco pasará por Cuba en septiembre antes de llegar, como estaba previsto, a Estados Unidos. Será una ocasión para reforzar la mediación que llevó a la histórica reconciliación entre ambos países.
  Ciudad del Vaticano - El Papa visitará Cuba en septiembre y lo hará como etapa previa a su periplo por Estados Unidos y con la intención de afianzar el histórico acercamiento entre La Habana y Washington, en el que tuvo un rol central.

La Santa Sede ya había reconocido la semana pasada que el Pontífice estaba estudiando un viaje a la isla pero, por entonces, su realización se encontraba aún en un "estado demasiado inicial" como para que se pudiera oficializar.

La confirmación llegó ayer, cinco días después, mediante un escueto mensaje del portavoz vaticano, Federico Lombardi.

"Puedo confirmar que el Santo Padre Francisco, habiendo recibido y aceptado la invitación por parte de las autoridades civiles y de los obispos de Cuba, ha decidido efectuar una etapa en dicha isla antes de llegar a Estados Unidos con motivo del viaje anunciado hace tiempo", según el comunicado.

Así, Cuba constituirá la primera etapa del viaje que llevará al Pontífice también a Estados Unidos, concretamente a Washington, Nueva York y Filadelfia.

A falta de un programa oficial, se sabe que el 23 de septiembre será recibido por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su esposa, Michelle, en la Casa Blanca y que ese mismo día canonizará al franciscano español Junípero Serra en Washington. Un día después, se convertirá en el primer pontífice en hablar ante el Congreso estadounidense.

Asimismo, la Secretaría General de las Naciones Unidas (ONU) confirmó que el Papa pronunciará un discurso ante la Asamblea General el 25 de septiembre y mantendrá varios encuentros bilaterales, uno de ellos con el secretario Ban Ki-moon.

Posteriormente, está previsto que clausure el VIII Encuentro Mundial de las Familias, organizado por la Iglesia Católica en la ciudad de Filadelfia entre los días 22 y 27 de septiembre.

Esta gira será el colofón a una intensa labor diplomática ejercida por el Vaticano en pro del histórico acercamiento entre las autoridades de Cuba y Estados Unidos, enfrentadas durante más de cinco décadas.

En sus respectivos mensajes de diciembre, tanto Obama como Raúl Castro encomiaron la mediación en el proceso de "deshielo" del pontífice argentino.

Esto quedó ilustrado los pasados 10 y 11 de abril, durante la VII Cumbre de las Américas en Panamá, en la que Obama y Castro se estrecharon la mano y se reunieron por primera vez en medio de un clima de sorprendente cordialidad y en el que el líder estadounidense llegó a declarar: "La Guerra Fría ha terminado".

En esa cita estuvo presente el más estrecho colaborador del Papa, su secretario de Estado, Pietro Parolin, quien con su presencia manifestó el apoyo a este proceso de aproximación entre ambos Estados.

Las reacciones en Cuba fueron de júbilo. "Estamos muy contentos y expreso así la emoción de los obispos, los sacerdotes y los cubanos sobre la visita del papa Francisco a Cuba", dijo monseñor José Félix Pérez, secretario adjunto de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) "Francisco es el tercer Papa que visita este país desde 1998. Este es un regalo de la Providencia", subrayó el religioso en referencia a lo hecho por Benedicto XVI en 2012 y por Juan Pablo II en 1998. Este último pronunció entonces, en plena crisis económica en la isla por la caída del mundo comunista, la célebre frase: "Que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba".

Francisco volverá a ser protagonista y quizá de nuevo una pieza clave en el deshielo entre Washington y La Habana. Los dos viejos enemigos ideológicos anunciaron a mediados de diciembre que retomarán pronto las relaciones diplomáticas rotas en 1961 tras negociar en secreto durante 18 meses, con el propio pontífice como mediador.

El Vaticano sirvió en octubre como sede para un encuentro entre representantes de Estados Unidos y Cuba, dos meses antes del anuncio.

Con su visita en ambas capitales y con sus reuniones con Obama y Raúl Castro, el pontífice argentino podría dar un nuevo impulso a una proceso de normalización de relaciones largo y complejo, más allá de la prevista reapertura de embajadas.

Después de medio siglo de hostilidades, ambos países tienen muchas diferencias que dirimir aún. Entre otras cosas, La Habana reclama el final del embargo económico y la devolución de la base naval de Guantánamo, y Washington aseguró que seguirá presionando por nuna mejora de los derechos humanos en Cuba.

Agencias EFE, DPA, AFP y ANSA, y Ámbito Financiero

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