El Patriarca ortodoxo cierra la puerta a una reunión con el Papa en Moscú

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Moscú - El Patriarcado ruso calificó ayer como “deplorable” la versión que el papa Francisco dio de su diálogo con el patriarca Kirill poco después de la invasión a Ucrania, en una entrevista que concedió el martes al Corriere della Sera, y en la que sostuvo haberle pedido que no fuera “el monaguillo” de Vladímir Putin.

“Es deplorable que un mes y medio después de la conversación con el patriarca Kirill, el papa Francisco haya elegido un tono equivocado para transmitir el contenido de esta conversación”, afirmó el departamento de Relaciones Exteriores del Patriarcado ruso en un comunicado, citado por la agencia Tass.

“Esas declaraciones, agregó la nota, difícilmente contribuirán a la instauración de un diálogo constructivo entre las Iglesias católica romana y ortodoxa rusa, que es particularmente necesario en este momento”.

Los dos líderes religiosos mantuvieron un encuentro virtual el pasado 16 de marzo. En ese contexto, no existe ningún acuerdo para un eventual encuentro entre el Pontífice y el presidente ruso Vladímir Putin, afirmó ayer el portavoz del Kremlin.

Dmitri Peskov se refirió así a las afirmaciones del Pontífice, que el martes aseguró en una entrevista que la Santa Sede insistía ante el gobierno ruso para una reunión con Putin en Moscú “Tales iniciativas se presentan en la línea de los servicios diplomáticos. No hay acuerdos sobre las reuniones”, explicó el funcionario del Kremlin, según Tass. Peskov tampoco consideró la necesidad de tal reunión. “No hubo en ese sentido y no se expresaron iniciativas específicas”, agregó el jefe de prensa de Putin.

El Papa le contó al Corriere della Sera que habló con Kirill durante 40 minutos vía Zoom. “Los primeros veinte con una carta en la mano me leyó todas las justificaciones de la guerra. Escuché y le dije: no entiendo nada. Hermano, nosotros no somos clérigos de Estado, no podemos usar el lenguaje de la política, sino el de Jesús, somos pastores del mismo pueblo santo de Dios”. “Por eso debemos buscar caminos de paz, para acabar con los disparos de armas. El Patriarca no puede transformarse en monaguillo de Putin”, le comentó Francisco.

En su nota, el Patriarcado reconstruye, en cambio, lo que dijo entonces Kirill al recordar que “el conflicto comenzó en 2014 con los sucesos de la plaza Maidan en Kiev”, y que “al final de la era soviética, Rusia recibió la seguridad de que la OTAN no se movería ni un centímetro hacia el Este”.

Una consideración, además, que se refleja precisamente en el comentario del martes del Papa sobre “La OTAN ladrando a la puerta de Rusia”, que tuvo también reacciones adversas en países como Polonia.

Esa posición le valió, en el sexto paquete de sanciones contra Rusia que se debate en Bruselas, la acusación de ser “responsable de apoyar o implementar acciones o políticas

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