16 de mayo 2013 - 00:00

El presidente malversa su prestigio en pocos días

Washington - Puede haber sido el primer presidente afroamericano de la Harvard Law Review y en haber enseñado derecho constitucional en la Universidad de Chicago. Puede haber escrito un libro exaltando los valores constitucionales en una democracia y haberse postulando a la presidencia bajo la consigna de las libertades civiles, prometiendo revertir el legado de George W. Bush. Pero como presidente de Estados Unidos, en los últimos cuatro años y medio, Barack Obama ha enfrentado acusación tras acusación de infringir las libertades civiles, de decepcionar a su base demócrata liberal y de dar espacio para que lo ataquen sus rivales republicanos mientras lidia con las realidades de la presidencia.

Las noticias en la última semana sobre la incautación por parte de agentes federales de registros telefónicos de la agencia de noticias Associated Press y de que el servicio de impuestos internos se había concentrado en grupos conservadores del Tea Party intensificaron las críticas que ya hervían debido al centro de detención de Guantánamo y por los ataques con aeronaves no tripuladas en el exterior.

Al ser consultado el martes en una conferencia de prensa sobre por qué el Gobierno no hizo más por las libertades civiles, el fiscal general Eric Holder dijo: "Estoy orgulloso de lo que hemos hecho" y enfatizó el cambio desde las duras prácticas de interrogatorios de la era Bush a sospechosos de terrorismo, que generaron críticas internacionales.

Guantánamo

Cuando asumió su primer mandato en 2009, Obama había prometido que cerraría Guantánamo para sospechosos extranjeros de terrorismo, pero todavía sigue abierta con 166 reclusos, muchos de ellos en huelga de hambre como protesta por el vacío legal de sus detenciones.
El presidente sostuvo el mes pasado que revisará esa promesa y culpó al Congreso por bloquear su plan para clausurarla, en parte mediante restricciones a las transferencias de detenidos.

"Había razones para pensar que él sería diferente" que Bush, comentó el profesor de derecho de la Universidad de Nueva York, Barry Friedman, quien dicta la cátedra de derecho constitucional y que ha escrito sobre actitudes públicas ante la ley.

Decepción

Obama "parecía tener inculcados valores constitucionales debido a su historial y por lo que dijo durante la campaña"
, agregó. Friedman y otros profesores de derecho reconocen que la Constitución es un texto abierto a diversas interpretaciones y que, en situaciones como el uso de aeronaves no tripuladas, tiene lugar un constante equilibrio entre seguridad nacional y libertades individuales.

Obama también enfrenta un escenario políticamente polarizado y choques con los republicanos. Laurence Tribe, exprofesor de Obama en la Universidad de Harvard, subrayó que su famoso exalumno está enfrentando las realidades de ser presidente.

"Él fue elegido por un electorado que esperaría que fuera más sensible a las libertades civiles", comentó, por su parte, el autor Larry Sabato, director del centro para la política de la Universidad de Virginia.

Otros afirman que simplemente está siendo juzgado bajo el estándar que deberían cumplir todos los presidentes. "Ciertamente estoy afligido por las más recientes revelaciones", indicó el martes Steven Shapiro, director legal de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles. "También creo, honestamente, que el hecho de que él haya sido profesor de derecho constitucional es mucho menos significativo que el de que ahora sea presidente. Todo presidente tiene el deber de entender, apreciar y proteger nuestras libertades civiles", añadió.

Sabato, quien hizo mención a otros escándalos, incluyendo al de Watergate durante el Gobierno de Richard Nixon y la controversia Irán-contra durante el mandato de Ronald Reagan, dijo: "Comparado con presidentes anteriores, aún estamos en la liga de los abusos menores".

Agencia Reuters

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