24 de septiembre 2009 - 00:00

“El problema no es la grave crisis; es Zapatero”

José Luis Rodríguez Zapatero se resiste a rebajar los costos indemnizatorios y a aumentar la flexibilización laboral, como reclaman cámaras empresariales. A la cabeza de sus críticos se encuentra Gerardo Días Ferrán, del grupo Marsans, con presencia en la Argentina.
José Luis Rodríguez Zapatero se resiste a rebajar los costos indemnizatorios y a aumentar la flexibilización laboral, como reclaman cámaras empresariales. A la cabeza de sus críticos se encuentra Gerardo Días Ferrán, del grupo Marsans, con presencia en la Argentina.
Madrid - Sucedió en mayo, cuando la recesión ya golpeaba con fuerza a España. «El problema no es la grave crisis, sino los años de Zapatero. Es que no lo ha hecho bien», dijo el presidente de la Confederación de Empresarios (CEOE), Gerardo Díaz Ferrán, durante una asamblea en Madrid.

El comentario sólo iba dirigido a la persona que tenía al lado, pero el líder de la patronal no se percató de que tenía el micrófono abierto y de que sus palabras eran recogidas por los periodistas. Gracias a la radio, la televisión y a internet, poco después ya eran de dominio público.

Desde entonces, la relación entre el jefe de Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente de la poderosa Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), ha ido a peor, toda vez que ambas partes discrepan profundamente sobre las medidas que se deben tomar para salir de una crisis que ya ha generado 4,1 millones de desempleados y un enorme déficit en las arcas públicas.

El Gobierno quiere aplicar un aumento fiscal -se especula con una suba del IVA y de los impuestos sobre tabaco, bebidas alcohólicas y naftas- pero los empresarios advierten que esa sería la receta equivocada.

«Es un grave error subir los impuestos, porque eso va en contra del crecimiento y de la creación de empleo», sostiene Díaz Ferrán.

Bajar costos

Por el contrario, los empresarios piden abaratar los costes laborales, reduciendo las elevadas indemnizaciones que cobran los trabajadores españoles cuando son despedidos, y bajar el impuesto sobre sociedades. «A tantos que piden el despido más fácil, les tengo que decir que no», responde Zapatero una y otra vez.

A raíz de la crisis, el Gobierno socialista intentó forjar un pacto social con la patronal y los sindicatos, pero el diálogo se rompió en julio. Zapatero, al igual que los sindicatos, culpó de la ruptura a los empresarios, a quienes acusó de inflexibles.

En los últimos días, el enfrentamiento ha ido subiendo de tono. Juan Ramón Quintás, el presidente de la Confederación de Cajas de Ahorro y miembro de la dirección de la CEOE, llegó a plantear que «sería conveniente» celebrar elecciones generales anticipadas para salir de la crisis.

Tampoco Zapatero se queda atrás. «Parte del tejido empresarial que se ha destruido es de cartón piedra. Se necesita una reforma empresarial más que una reforma laboral», manifestó el presidente del Gobierno el sábado, refiriéndose a que la bonanza que durante una década vivió el sector de la construcción, uno de los motores durante el «boom» español, se debió en buena parte a la fuerte especulación en el sector inmobiliario.

Reproches

La respuesta de Díaz Ferrán fue exigir a Zapatero «más seriedad y respeto». Luego, se enfrentó con la ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, a quien reprochó que el Ejecutivo no diga claramente qué impuestos pretende subir. «Yo creo que ni ella lo sabe», dijo. La respuesta vino ayer por boca del ministro de Fomento, José Blanco: «Tenemos una coherencia a prueba de bomba», afirmó.

En declaraciones que ayer publicó el diario El Mundo, el presidente de la CEOE se quejó de los ataques del Ejecutivo. «El Gobierno descalifica a los que discrepamos», criticó. «No somos los únicos que pensamos así», agregó.

Y si bien tanto Díaz Ferrán como el Gobierno, la oposición y los sindicatos reconocen que por el bien del país los consensos son necesarios, el fuego cruzado vivido estos días hace difícil pensar que el diálogo social se pueda recomponer, al menos a corto plazo.

Agencia DPA

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