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El PT arrebató San Pablo a la oposición socialdemócrata
Fernando Haddad, exministro de Educación de Dilma Rousseff, será el alcalde de la mayor ciudad sudamericana, San Pablo, una de las principales cajas políticas de Brasil. El apoyo de la mandataria y de Luiz Inácio Lula da Silva resultó crucial para que trepara en las encuestas pese a que inicialmente era un desconocido por la mayoría.
Escrutado el 93% de los votos, Haddad, del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), fue declarado electo con un 55,94% de los sufragios, mientras Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB, oposición), obtenía un 44,06%, indicó el Tribunal Superior Electoral (TSE).
El candidato de Lula y de la presidenta Dilma Rousseff consiguió la victoria pese al histórico juicio por corrupción política contra el PT en curso en la Corte Suprema, que para varios analistas podía afectar su desempeño (ver aparte).
La elección en San Pablo, con 11 millones de habitantes y primer colegio electoral del país, es una prueba de cara a las presidenciales de 2014, que anticipa un duelo entre el PT y el PSDB, los dos partidos que se han disputado la presidencia en las últimas dos décadas.
Haddad no estaba entre los favoritos para la primera vuelta de las municipales el 7 de octubre, pero con Serra dejó en el camino a Celso Russomanno, un expresentador de televisión populista apoyado por los evangélicos.
El apoyo del expresidente Lula (2003-2010) fue fundamental para que Haddad, casi desconocido para los paulistanos, superara a Serra y consolidara su ventaja. El político de 49 años fue titular de Educación en el Gobierno de Lula (2003-2011) y continuó en el de Rousseff, pero a pesar de encabezar un ministerio, el 45% de los electores aseguraba no conocerlo en las primeras encuestas de intención de voto.
El alcalde electo de la principal ciudad industrial de América Latina tendrá por delante el desafío de administrar un presupuesto que en 2013 será equivalente a unos 22.000 millones de dólares, y de cumplir sus compromisos de «reconciliar a la ciudad» y acabar con el «apartheid social» que la divide.
Votantes
Unos 31,7 millones de brasileños fueron a las urnas este domingo para elegir alcaldes de 50 ciudades con más de 200.000 habitantes donde los candidatos no consiguieron mayoría en la primera vuelta, entre ellas 17 de las 26 capitales estatales, como Salvador (noreste), Fortaleza (noreste) o Curitiba (sur).
La cita dejó un sabor agridulce al PT, que perdió dos de sus bastiones: Salvador, estado de Bahía; y Fortaleza, en Ceará.
En Salvador venció el candidato Antonio Carlos Magalhaes Neto, del conservador partido Demócratas, nieto del fallecido exgobernador Antonio Carlos Magalhaes, caudillo de la dictadura militar (1964-1985) en Bahía. Magalhaes, un férreo opositor al Gobierno nacional, derrotó por 54 a 46 a Nelson Pellegrno, del PT, que había recibido el apoyo de Rousseff y Lula.
En Fortaleza, venció el candidato del Partido Socialista Brasileño (PSB), del gobernador Cid Gomes, aliado a Rousseff a nivel nacional. Roberto Claudio venció a Elmano de Freitas.
El PSB en el primer turno se había impuesto en Recife, capital de Pernambuco, con lo cual los analistas consideraron un presidenciable al titular de ese partido, el gobernador Eduardo Campos.
Analistas estiman que el PT sale de estas elecciones fortalecido pese al juicio en la Corte Suprema, que ha declarado culpables a 25 políticos, legisladores, dirigentes históricos del PT y empresarios involucrados en el pago de sobornos a diputados de la coalición a cambio de apoyo en el Congreso, de 2003 a 2005, durante el primer Gobierno de Lula.
El triunfo de Haddad en San Pablo «para el PT equivale a conquistar la joya de la corona», dijo el analista André César, de la consultora política Prospectiva. «Lula es el gran victorioso en esta historia y ahora será aún más escuchado que antes para las presidenciales de 2014», vaticinó.
Estrategia
La agresiva estrategia adoptada por Lula para combatir al PSDB logró un éxito evidente e impuso a los socialdemócratas «la peor derrota de la historia del partido», según las palabras de uno de los fundadores del PT, el actual ministro de Educación, Alozio Mercadante.
El traspié fue reconocido por el principal líder opositor, el expresidente Fernando Henrique Cardoso, quien admitió que el partido necesita buscar nuevos políticos para atraer a más electores.
A partir de la toma de posesión de Haddad, el 1 de enero de 2013, el PT espera convertir la ciudad de San Pablo en una «vidriera» para atraer votos para el PT y derrotar en las urnas al actual gobernador socialdemócrata Geraldo Alckmin, probable candidato a la reelección en 2014.
Agencias AFP, DPA y ANSA, y Ámbito Financiero


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