23 de enero 2018 - 00:00

El PT da pelea y se resiste a pensar en un plan B a Lula (por ahora)

Tensión en Porto Alegre ante la audiencia de mañana. Miles de militantes ya acampan allí. Destacan francotiradores y cierran el espacio aéreo.

Campaña. La izquierda empapeló Brasilia y otras ciudades para presionar contra la eventual ratificación de la condena de primera instancia por corrupción contra Lula da Silva. Todo Brasil espera con expectativa y tensión la sentencia judicial de mañana.
Campaña. La izquierda empapeló Brasilia y otras ciudades para presionar contra la eventual ratificación de la condena de primera instancia por corrupción contra Lula da Silva. Todo Brasil espera con expectativa y tensión la sentencia judicial de mañana.
Porto Alegre - La expresidenta brasileña Dilma Rousseff afirmó ayer que el Partido de los Trabajadores (PT) no tiene un "plan B" en caso de que la Justicia ratifique mañana la condena de Luiz Inácio Lula da Silva por corrupción y lo inhabilite para presentar su candidatura en las elecciones de octubre.

"No existe plan B" para sustituir a Lula y "no somos nosotros quienes resolveremos esa contradicción, que es una contradicción entre el hecho de ser inocente y estar siendo acusado", dijo Rousseff (2011-2016) en un encuentro organizado por la izquierda en Porto Alegre, en vísperas del juicio contra su padrino político.

"Para nosotros, él es inocente y las personas inocentes pueden concurrir" a las elecciones, afirmó Dilma, que insistió en denunciar que el proceso contra Lula está marcado por "un abuso de poder".

"Que Lula no se presente es un intento por legitimar el golpe que me hicieron a mí. Esa discusión sobre un Plan B para las elecciones es como cuando me pedían a mí que renunciara. Me pedían un gesto de grandeza, pero querían enmascarar el golpe", dijo Rousseff en referencia al juicio político con el que se la destituyó en 2016.

También la presidenta del PT, la senadora Gleisi Hoffmann, reiteró que "la única sentencia posible" para Lula es la absolución y cargó contra lo que calificó como la "dictadura de la toga".

Lula, que gobernó Brasil entre 2003 y 2010 y encabeza todas las encuestas de intención de voto, fue condenado por el juez federal Sérgio Moro en julio del año pasado a nueve años y medio de cárcel por supuestamente haber recibido un tríplex de lujo en Guarujá como soborno de la constructora OAS. Un tribunal de segunda instancia de Porto Alegre tendrá que pronunciarse mañana sobre la condena y, en caso de ratificarla, el expresidente podría quedar privado de sus derechos políticos en virtud de la llamada ley de "ficha limpia", que se aplica cuando hay una condena en segunda instancia. Con todo, su constitucionalidad está cuestionada y, aun en caso de ser condenado de nuevo, Lula podría apelar.

La salida de Lula del escenario electoral introduciría un elemento de incertidumbre en un país sometido, al menos desde 2014, a una severa crisis institucional.

Pese a la negativa esperable de los referentes del PT, ya circulan nombres de posibles presidenciables de reemplazo, como el exalcalde de San Pablo Fernando Haddad, y el exgobernador de Bahía Jaques Wagner.

En San Pablo, ante corresponsales extranjeros, los abogados de Lula, Valeska Martins y Cristiano Zanin, denunciaron que existe un "estado de excepción" judicial contra Lula llevado a cabo por los fiscales de la operación "Lava Jato" y el juez Moro.

"Lula nunca usó (el triplex) y cuando le ofrecieron comprarlo, desistió de hacerlo", replicó Zanin, según quien Lula podrá seguir en libertad como precandidato del PT hasta que se agoten todas las instancias judiciales.

"No existe posibilidad en ningún escenario de una orden de prisión el miércoles, no hay justificación", dijo el letrado y recordó que la Constitución indica que una persona puede ser detenida sólo al final de todos los recursos, pese a un fallo de 2016 del Supremo Tribunal Federal, que autorizó una detención tras un fallo de segunda instancia.

En tanto, miles de simpatizantes del PT ya acamparon en las inmediaciones de la sede del tribunal para expresar su respaldo a Lula, pese a que el exmandatario no ha confirmado aún si estará presente en la audiencia.

El respaldo a Lula ganó las calles de Porto Alegre por parte, en buena medida, del Movimiento de campesinos Sin Tierra, mientras que las autoridades del estado de Río Grande do Sul anunciaron que destacarán mañana francotiradores y cerrarán el espacio aéreo en la zona de los tribunales para blindar a los jueces de la sala 8 del Tribunal Regional Federal 4.

Agencias EFE, AFP y Télam,

y Ámbito Financiero

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