16 de enero 2017 - 00:00

El reporte del USDA trajo factores alcistas para la soja

Se redujo el volumen de la cosecha norteamericana e inmediatamente los precios reaccionaron.

Proyecciones. Para la Argentina se mantuvo el pronóstico de 57 millones de toneladas de soja, pero los expertos locales advierten que habrá un recorte.
Proyecciones. Para la Argentina se mantuvo el pronóstico de 57 millones de toneladas de soja, pero los expertos locales advierten que habrá un recorte.
El USDA mostró datos alcistas para la soja en su reporte de enero. Bajó área y rindes para EE.UU., impactando esto en menores stocks finales que los esperados. También el reporte de existencias al 1 de diciembre resultó menor a lo esperado. Sin embargo, viendo el nivel en el que quedaron los stocks/consumo, siguen siendo muy altos.

Otros años el USDA se vió forzado a reducir más adelante las existencias, ante la evidencia de que las exportaciones resultaban más altas de lo que estimaban originalmente. Pero este año el USDA puso la vara muy alta, y la competencia sudamericana será mayor.

En cuanto a Sudamérica, el USDA subió en 2 millones de toneladas la producción de Brasil, a 104 millones. En ese país el riesgo climático está superado. Los cultivos están muy bien. Ya se está trillando y la mercadería llega a los puertos, donde ya hay colas de camiones importantes para descarga. La presión de cosecha limitaría subas.

Para Argentina el USDA mantiene 57 millones de toneladas de producción, lo que está totalmente desajustado respecto a las proyecciones locales. El área de soja se redujo por las demoras en la siembra en el sudeste (seca), y los anegamientos podrían hacer que parte de lo sembrado no se trille. Sin embargo los rindes serían mayores en el resto de las zonas compensando este efecto. Se está pensando en una producción de entre 53 y 54 millones de toneladas.

Pasando al maíz, el USDA bajó la producción de maíz esperada para EE.UU., pero también la demanda, por esto los stocks cayeron levemente, pero no quedaron tan lejos de lo que los analistas esperaban.

Al igual que en soja, los stocks en términos históricos son muy altos tanto para EE.UU. como para el mundo, y esto limita las subas.

Para Brasil el USDA mantuvo los 85 millones de toneladas de producción, recuperándose de los 20 millones de toneladas perdidas el año pasado.

Localmente la siembra se reactivó gracias a las lluvias, y los cultivos no tienen grandes problemas.

Pensando más a largo plazo, esperamos una baja de área de maíz norteamericano a manos de soja. Esto es alcista para maíz y bajista en soja. Eso ocurre porque el diferencial soja/maíz está cerca de 2,6, cuando lo normal es 2,2. Luego hay que ver cómo funciona el mercado climático, que en junio puede darnos sorpresas.

El USDA incrementó los stocks de trigo, que ya de por sí eran muy altos. Sin embargo, bajó la intención de siembra de trigo de invierno para EE.UU. Este trigo es de la campaña 17/18. El USDA recién dará los datos de producción, demanda y stocks para esta campaña en mayo. Pero con la caída de área podemos esperar que los stocks empiecen a descender desde los niveles altos actuales. Con los fondos muy vendidos se podrían desencadenar compras, que ayuden al mercado a subir.

De todas formas, a nuestro país esto le impacta menos. La mejora de Chicago ayuda a nuestros precios en el momento en el que estamos exportando a terceros países. Luego, cuando el que queda comprando es Brasil, el mercado se despega de Chicago a favor de Argentina.

En ese sentido vemos más lentas las ventas de la exportación al exterior (DJVE). Es posible que esto se deba a que como tienen que pagar precios más altos para originar, no logren cerrar negocios con destinos por fuera de Brasil tan fácil como antes, ante la competencia del Mar Negro y Europa. Sin embargo, las compras siguen excediendo a las ventas, lo cual hace pensar que los propios compradores tienen una idea alcista del mercado.

(*) Del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral..

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