Esa butaca, una de las más ansiadas, ofrece seis años de dieta, fueros y una plataforma para el protagonismo político. En lo formal, ningún partido sobrevive por un senador nacional (más allá de sus encantos y sus beneficios), pero ese sitio está en el centro de la batalla.
Fue, en rigor, la cláusula que frustró un acuerdo entre Eduardo Duhalde y Francisco de Narváez para potenciarse mutuamente. El duhaldismo, como contó este diario la semana pasada, estaba dispuesto a «esconder» a Eduardo Amadeo para apuntalar a De Narváez.
Pero el expresidente interino, a través de sus delegados, pidió que el socio de Raúl Alfonsín devuelva la gentileza «durmiendo» a José «Pepe» Scioli, candidato a senador nacional, para garantizarle a su esposa, Chiche, la reelección en la Cámara alta.
De Narváez rechazó el canje, y el entendimiento, al menos por ahora, naufragó. Es más: Chiche y «Pepe» Scioli se combaten porque fueron, en las primarias del 14 de agosto, los dos dirigentes que pulsearon por ese lugar, con apenas 100 mil votos de diferencia entre sí.
Ganó Chiche, que esta semana, atenta a la irrupción de un tercer competidor, Jaime Linares, el postulante del binnerista Frente Amplio Progresista, se instalará tres días en el sur de la provincia, en la Sexta Sección, para fortalecer su candidatura en la zona de la que es Linares. De hecho, fue intendente de Bahía Blanca.
Alerta
En el Frente Popular duhaldista, que el viernes tuvo su plenario -donde pacificó superficialmente sus matices con Mario Das Neves-, se pusieron en alerta ante los datos que marcan un claro crecimiento de Hermes Binner, en particular en la provincia de Buenos Aires.
El santafesino focalizó su campaña y decidió enfocarse en los centros urbanos de las grandes ciudades, pero en particular de la provincia de Buenos Aires, donde, sobre los 4 distritos más importantes del país, tuvo la peor performance: un 7,85% en el segmento presidente con números más bajos en gobernador (6,5%).
Sin embargo, para senador -boleta que es la que va pegada a la presidencial- anduvo mejor porque se registró menos corte: Linares juntó un 7,3% a pesar de lo cual quedó varios puntos abajo de Chiche, que obtuvo un 13,31%, y de el Scioli denarvaísta, que consiguió un 11,84%.
Sobre la base de esos resultados, cada partido y candidato definió una táctica para quedarse con el senador que, todo indica, compartirá la representación bonaerense con Aníbal Fernández y María Laura Leguizamón, el dueto del FpV para la Cámara alta. Veamos:


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