7 de febrero 2013 - 00:00

El tridente rinde

El tridente a pleno. Gonzalo Higuaín festeja el tercer gol argentino y es felicitado por  Lionel Messi y el Kun  Agüero. Falta el cuarto “mosquetero”, Ángel Di María, que jugó un gran partido.
El tridente a pleno. Gonzalo Higuaín festeja el tercer gol argentino y es felicitado por Lionel Messi y el Kun Agüero. Falta el cuarto “mosquetero”, Ángel Di María, que jugó un gran partido.
El primer tiempo del equipo de Alejandro Sabella fue una exhibición de fútbol. Por momentos la selección parecía el Barcelona, con Lionel Messi como eje, pero con Fernando Gago como motor, al estilo Xavi, sin equivocarse en un pase y con un tridente ofensivo con más potencia que el equipo español.

Tanto que los suecos estaban despistados, sin encontrar la pelota ni el partido. Es cierto que el gol a los 2 minutos de Gonzalo Higuaín influyó en el ánimo de los jugadores, pero el equipo demostró un nivel de juego que entusiasma y ni siquiera lo golpeó el empate que logró Jonas Olsson, ganándole por estatura a Federico Fernández y cabeceando al gol.

La Selección tuvo fútbol y un tridente que no perdona, porque un minuto después del gol de Suecia, el Kun Agüero aprovechó un gran pase de Di María (que jugó un gran primer tiempo) y se la picó por sobre la salida del arquero Isaksson, que a esa altura se sentía desprotegido ante una defensa que era impotente para contener a tres delanteros de tanto nivel. Por eso no extrañó que Gonzalo Higuaín marcara el 3 a 1, aprovechando un rebote en el arquero de un gran remate de Messi.

En ese primer tiempo, además de Gago, Messi y Di María, jugaron un gran partido tanto Mascherano (que no sólo se limitó a quitar) e Higuaín, que estuvo atento a todo.

En el segundo tiempo las cosas cambiaron. Sabella puso a Montillo por Di María previendo el partido por eliminatorias donde no estará "Fideo" y el equipo perdió claridad. Esto sumado al conformismo hizo que el nivel de juego bajara y Suecia equilibrara. El gol de tiro libre de Elm que se comió Romero dejó un resultado engañoso. Porque Argentina fue mucho más.

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