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El triunfo del garante de la continuidad
«La mejor manera de mostrar nuestro agradecimiento al presidente Uribe es construir sobre lo avanzado. Por eso quiero ser presidente de la República, porque hemos logrado mucho y no podemos darnos el lujo de echar reversa, porque retroceder no es una opción», dijo el político de 58 años, casado y padre de tres hijos.
Como ministro de Defensa de Uribe, Santos logró los mayores éxitos en la lucha contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el mayor grupo guerrillero que opera en la nación andina.
Tres miembros de la cúpula de las FARC y varios de sus mandos estratégicos, así como la primera línea de los capos del narcotráfico, quedaron fuera de combate durante su gestión, el período de mayor declive de las organizaciones ilegales armadas en la historia del país.
Pero bajo su gestión como ministro de Defensa se registraron casos de ejecuciones extrajudiciales, uno de los principales escándalos del Gobierno de Uribe que complicó su candidatura durante la campaña.
Santos también estuvo al frente de la Operación Fénix, un bombardeo sobre una zona selvática de Ecuador en marzo de 2008 en la que murió el líder rebelde Raúl Reyes y que desató una crisis en las relaciones entre Quito y Bogotá.
La Justicia ecuatoriana mantiene un proceso judicial contra él, quien también estuvo al frente de la Operación Jaque en la que fue rescatada la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, tres estadounidenses y once efectivos de las Fuerzas Armadas secuestrados por las FARC.
Miembro de una influyente familia cercana al periodismo y a la política, el hombre, caracterizado por su elegancia al vestir, también ejerció como ministro de Hacienda en el Gobierno del ex presidente conservador Andrés Pastrana, y de Comercio Exterior, en el del liberal César Gaviria.
El político, primo del actual vicepresidente Francisco Santos y quien en su juventud fue cadete de la Armada Nacional, advirtió que «el futuro de Colombia está en juego. La continuidad de las políticas del presidente Uribe está en juego. No podemos reelegirlo otra vez, pero vamos a reelegir la seguridad democrática, la cohesión social y la confianza inversionista».
En 1981 asumió como subdirector del diario El Tiempo, propiedad hasta hace unos pocos años de su familia, y en 1993 el Congreso lo eligió Designado a la Presidencia, siendo la última persona en la historia en ocupar ese cargo que fue sustituido por la Vicepresidencia.
Como ministro de Comercio Exterior fue artífice de la internacionalización de la economía colombiana, fundó instituciones gubernamentales para promover las exportaciones y créditos a los exportadores, y negoció tratados de libre comercio con cinco países y la Caricom de Centroamérica.
En el Ministerio de Hacienda organizó las finanzas en medio de la mayor crisis económica en medio siglo, evitó una cesación de pagos y garantizó recursos para la educación y la salud.
Agencia Reuters


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