11 de enero 2023 - 00:00

El ultraderechista promete ahora volver pronto de EE.UU.

Orlando y Brasilia - El expresidente Jair Bolsonaro dijo ayer estar triste por los actos de violencia y vandalismo que cometieron seguidores suyos el domingo Brasilia y anticipó que podría adelantar para antes de fin de mes su regreso a Brasil desde los Estados Unidos.

Bolsonaro, que dijo haber viajado para tomarse vacaciones -evitando participar de la asunción de Luiz Inácio Lula da Silva-, está internado en un hospital de las afueras de Orlando, Florida, por una “adherencia abdominal” vinculada con el atentado con arma blanca que sufrió en 2018.

En declaraciones a un enviado de la CNN-Brasil, el ultraderechista dijo que podría “anticipar” su regreso a Brasil para tratar en su país los problemas de salud que lo aquejan.

El exmandatario publicó en la noche del lunes en las redes sociales una foto suya postrado en la habitación de un centro médico de Orlando.

“Agradecido por las oraciones y por los mensajes que me desean una pronta recuperación”, posteó.

Por haber arribado en condición de presidente, Bolsonaro ingresó a Estados Unidos con pasaporte diplomático que se extinguió a partir del 1 de enero, informó el Gobierno de Joe Biden. De acuerdo con un vocero del presidente demócrata, Bolsonaro deberá dirigirse a las autoridades migratorias para modificar el tipo de visa para permanecer en aquel país.

Las presiones del ala izquierda del partido oficialista se hacen fuertes para que Biden expulse o extradite a Bolsonaro hacia Brasil, pero aquel debe esperar primero que avance el pedido en ese sentido ya presentado por el senador Renan Calheiros ante el Supremo Tribunal Federal.

¿Fractura?

Bolsonaro cayó a su nivel más bajo de popularidad de los últimos cuatro años en las redes sociales, algo que los expertos atribuyen a una posible fractura en su base.

El indicador, calculado diariamente por la empresa de investigación y consultoría Quaest y publicado por el diario Folha de Sao Paulo, registra que el expresidente tiene 21 puntos –sobre un máximo de 100–, 19 puntos menos que la cifra registrada el sábado, un día antes del asalto a los poderes en Brasilia.

El pico de popularidad del entonces presidente se registró el pasado 7 de octubre, entre la primera y la segunda vuelta presidencial, cuando alcanzó los 88,1 puntos, la mejor marca desde que el índice pasó a ser diario, en enero de 2019.

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