De mediados de diciembre al martes pasado, la suba del Merval ascendió al 64%. ¿Mucho?, ¿poco? Ésta es la pregunta que se hace hoy un mercado que desde esa última fecha ha desandado -si se permite el eufemismo- un "tenue" 2,8% (lo que queda lejos de definirse como una "corrección"), de la mano del 0,81% que perdió ayer al cerrar en 12.105,76 puntos. No tenemos idea si la suba mencionada es "mucho" o "poco", pero en los 100 días previos al máximo histórico marcado el 29 de septiembre pasado, la cartera teórica había crecido más del 81% (claro a que en los 53 días posteriores perdió un 39%). En las últimas ruedas venimos mencionando la merma del volumen negociado, que ayer, con apenas $ 85 millones negociados en acciones y $ 10 millones en CEDEAR (si es que no hay un error en la información institucional), es el más bajo desde el 26 de enero (un 53% por debajo del promedio diario operado en lo que va de 2015). Alguien puede argumentar que baja de precios con caída en la operatoria es una ecuación "saludable", pero cuando el paso al costado de los inversores es tan abrupto como el de las últimas ruedas, cuesta pensar que así sea, especialmente cuando estamos en plena temporada de balances (hoy arribará a la Bolsa una miríada de ellos correspondientes al tercer trimestre), lo que debería despertar el interés de los tomadores de riesgo. Al revisar estrellas y estrelladas, entre las líderes se alienan en primer lugar los bancos (el Grupo Galicia y el Macro), lo que explica la relativa resistencia que exhibieron los ADR argentinos en Nueva York (+0,05%); en la vereda de enfrente, Comercial del Plata, Aluar y Pampa Energía. Pasando al panel general, en las subas anotamos a Ferrum, Autopistas del Oeste y la Importadora y Exportadora de la Patagonia (supermercados La Anónima); y en las bajas, a Mirgor, Longvie y Metrogas. De esta melange de papeles, salvo la fortaleza relativa de los bancos, no se puede identificar ningún sector particular como el más castigado o favorecido, lo cual -volvemos a insistir con el tema- luce más cierto en vista del paupérrimo interés de los inversores. No queremos hablar de un "efecto de la política", pero...
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario