19 de enero 2010 - 00:00

‘‘Emitir deuda teniendo reservas es mal negocio’’

Juan Carlos Protasi
Juan Carlos Protasi
El conflicto entre el Gobierno y el presidente del Banco Central «es preocupante, porque si esto termina en una crisis institucional, se puede transformar en una crisis de orden financiero o cambiario», dijo Juan Carlos Protasi, ex presidente del Banco Central de Uruguay. Su experiencia, igualmente, le indica que esto no ocurrirá, ya que aun si no se pueden utilizar las reservas, «los recursos que necesita la Argentina para financiarse este año no son tantos como para caer en default. Tiene otras fuentes para acceder, como el sistema bancario o la ANSES», señaló en diálogo con este diario.

Además, Protasi comentó que no se observa que los ahorristas argentinos estén yéndose al sistema financie-ro uruguayo, principalmente porque «las tasas de interés que se pagan en Uruguay son casi nulas. Sería sólo traer dinero como resguardo».

Éstas son las principales declaraciones de Juan Carlos Protasi:

Periodista: ¿Qué consecuencias puede tener el enfrentamiento entre el Gobierno argentino y el Banco Central?

Juan Carlos Protasi: Es preocupante, porque si esto termina en una crisis institucional, se puede transformar en crisis de orden financiero o cambiario. Eso nos complicaría a todos.

P.: ¿Cree que podría pasar?

J.C.P.: Yo creo que no. Los recursos que necesita la Argentina para financiarse este año no son tantos como para caer en default. Tiene otras fuentes para acceder, como el sistema bancario o la ANSES. Pero el tema es que no sabemos cuánto se puede complicar el conflicto.

P.: ¿La idea de usar reservas para pagar vencimientos de 2010 fue una decisión incorrecta?

J.C.P.: No lo veo mal. De hecho, Uruguay ha hecho algo similar. Usó reservas para pagar deudas con el Fondo Monetario; la Argentina también lo hizo. Eso no es algo que debería llamar la atención. El tema es que la Argentina está en default, y si usa las reservas, los fondos buitre lo tendrán en cuenta. Entonces, la situación de la Argentina hoy es distinta de todos. Pero usar las reservas no debería ser un problema. Incluso, hoy los pasivos monetarios tienen un respaldo de más del ciento por ciento. Además, hay un costo de oportunidad muy alto. Tener que salir al mercado a buscar recursos para hacer los pagos de deuda y pagar tasas del 12%, por ejemplo, y estar ganando nada por las reservas, es un pésimo negocio para el país. El problema acá es el avasallamiento del Banco Central. La forma como se hizo es un problema. Evidentemente, hay un cortocircuito político.

P.: Ese avasallamiento sobre el Banco Central que menciona, ¿se ve en otros países?

J.C.P.: Se ve, pero en países muy autoritarios, donde el Banco Central es una dependencia del Ministerio de Economía. En lugares como la Argentina, donde se le quiso dar una autonomía al Banco Central para que represente los intereses del país en cuanto a la estabilidad monetaria, no puede pasar.

P.: Por su experiencia como presidente de un Banco Central, ¿hay alguna alternativa para usar las reservas sin que puedan embargarlas?

J.C.P.: Yo no conozco la estrategia, pero seguramente hay formas de que el Gobierno pueda comprar esas reservas de alguna manera. Siempre existen mecanismos posibles, pero hay detalles técnicos que no son fáciles de resolver.

P.: ¿Cómo repercute este tema en Uruguay?

J.C.P.: Yo sostengo que la política de Kirchner -ciertamente patotera-, que se llevó por delante a todo el mundo, ha beneficiado a Uruguay. Creo que ni el corte del puente nos perjudicó, porque hasta evitó que muchos uruguayos crucen a la Argentina a consumir porque es más barata. Nos benefició por la ola de inversiones que llegó a Uruguay y podría haber ido a la Argentina. Es el caso de Botnia. También las inversiones en el sector agropecuario, que, escapando de las retenciones argentinas, se instalaron en Uruguay, donde no tienen que pagarlas. Irónicamente, Kirchner ha sido muy generoso con nosotros. También se ve en el sector inmobiliario. En la Argentina hay una crisis de confianza. El riesgo institucional en la Argentina es muy alto y mucha gente no puede tener confianza. Esa gente sólo espera que cambie el Gobierno. Miran al corto plazo.

P.: ¿En el sistema financiero, se ve alguna huida de argentinos hacia Uruguay?

J.C.P.: No se está viendo. Realmente no ha cambiado. Aparte, las tasas de interés que se pagan acá son casi nulas. Sería sólo traer dinero como resguardo.

P.: ¿Cuál fue la decisión del Gobierno argentino en el último tiempo que más le llamó la atención?

J.C.P.: La estatización de las AFJP me pareció horrorosa. Otro avasallamiento sobre gente que perdió sus ahorros. En Uruguay, por suerte, el sistema de jubilaciones no está cuestionado, aunque en un momento sí lo estuvo.

P.: ¿Con el Gobierno de José Mujica podría haber algún cambio de esas características?

J.C.P.: No, pienso que Mujica es un socialista pragmático, no es estatista como podrían ser otros socialistas. Acá no se ve un riesgo importante, sino una continuidad de una social democracia moderada. Habrá más redistribución, y la clase media continuará sufriendo, porque durante los últimos cinco años hubo un impacto muy importante por la imposición del impuesto a la renta de las personas físicas. Hay una carga muy grande que no se alivió por el lado del Impuesto al Valor Agregado, que no se redujo. La redistribución que pretende la izquierda va a continuar y podría haber un aumento de impuestos.

P.: ¿A qué apuntaría una mayor recaudación?

J.C.P.: Ha habido una reducción importante de la pobreza, pero se dio más por el tipo de cambio. La apreciación de la moneda uruguaya trajo el abaratamiento de bienes que permitió bajar la pobreza, pero castigó mucho a la clase media que ahorra en dólares. El año pasado, la apreciación fue de un 23%. Los precios medidos en dólares durante el Gobierno de Tabaré Vázquez aumentaron un 40%. La inflación en dólares es tremenda. A los ahorristas, prácticamente, así, se les confiscó la mitad de los ahorros. La inflación en dólares en 2009 fue del 32%. Para los que tienen bonos, prácticamente, se descapitalizaron. Para quienes tienen salarios en pesos en cambio, esto les permitió comprar autos, motos, plasmas que se abarataron un 50%.

P.: ¿En los próximos años espera que se mantenga este escenario?

J.C.P.: No lo creo. La fiesta no va a seguir así por mucho tiempo. La situación internacional no podrá continuar beneficiando como hasta ahora. En algún momento, las tasas de interés en Estados Unidos comenzarán a subir. El dólar empezaría a revalorizarse en el mundo y todo puede cambiar bastante. Hoy, las probabilidades de aumento de las tasas de interés están más altas para el último trimestre de 2010.

Entrevista de Florencia Lendoiro

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