15 de junio 2012 - 00:00

Emoción violenta: es el eje de la polémica

La utilización de la figura de la emoción violenta como atenuante en el fallo que condenó a 18 años de prisión a Eduardo Vázquez por el asesinato de su mujer, Wanda Taddei, generó críticas de especialistas, organizaciones que trabajan en la erradicación de la violencia de género, e inconformidad por parte del fiscal al considerar que la pena «debería haber sido ejemplificadora».

Ante esto, el fiscal Oscar Ciruzzi, quien había pedido prisión perpetua para Vázquez, dijo ayer que apelará la condena y aseguró que el músico «conocía lo que hacía, sabía el resultado y no estaba alterado para hacer lo que hizo».

«(Los jueces) deben haber interpretado alguna actividad de la conducta de Vázquez que lo llevó a algún tipo de descontrol, pero el hecho lo dan por probado», dijo Ciruzzi al retirarse en la tarde de ayer de los tribunales porteños de Lavalle 1171.

Y, en ese sentido, el fiscal especuló con que el tribunal tomó en cuenta «la pelea, lo pudieron haber discutido, que no está del todo probado».

Además el fiscal agregó que «falta saber los fundamentos y cuando los lea, haré el recurso para mantener lo que yo creo que es, un homicidio calificado por el vínculo sin atenuantes».

Consultado de si se esperaba que el fallo fuera un «mensaje bisagra», el fiscal respondió: «No sé si la sociedad esperaba tanto como eso. En definitiva es lo que hay, es lo que se hizo». «Yo pedí perpetua, con lo cual no estoy conforme desde lo técnico, lo demás, es absolutamente opinable, y el tribunal dio todas las garantías del mundo. Tengo una disconformidad técnica-funcional, laboral, no más que eso», concluyó.

El caso de Wanda Taddei es considerado emblemático ya que murió quemada y, a partir de su asesinato, salió a la luz que otras 50 mujeres murieron incineradas en manos de sus parejas o exparejas, según datos del Observatorio de Femicidios en la Argentina «Adriana Marisel Zambrano», coordinado por La Casa del Encuentro.

Mientras que el juez de la Cámara Federal y presidente del Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 1 de La Plata, Carlos Rozanski, dijo que «cuando se juzga un femicidio es un contrasentido utilizar el atenuante de la emoción violenta». Asimismo consideró «fundamental que el femicidio sea una figura penal independiente, no un agravante, porque como lo demuestra este caso, el asesinato de una mujer por el hecho de serlo, requiere que todo el proceso judicial esté atravesado por la visión de género».

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