La Cámara de Diputados que comenzará a funcionar desde el próximo 10 de diciembre poco tendrá que ver con la que tuvieron los Kirchner desde 2003. Con un avance del 75% en promedio de votos escrutados en todo el país, anoche la distribución de bancas le daba al Frente para la Victoria 96 escaños. Eso implica una pérdida de 20 votos que le hará imposible sesionar a solas. (Ver nota aparte).
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Pero el dato más significativo fue sin duda el avance de la oposición. En esto la estrategia desplegada por Elisa Carrió y el radical Gerardo Morales al nacionalizar la campaña parece haber dado sus frutos: la UCR y la Coalición Cívica si permanecen unidos en el recinto sumarán desde diciembre 80 diputados. Hace muchos años que la UCR no consigue una fuerza de esa magnitud en Diputados. Hasta ayer las dos fuerzas reunidas arañaban las 50 bancas, por lo que el crecimiento es el mayor que operó en Diputados.
Dividendos
El crecimiento es un triunfo para Carrió, a quien se le criticó durante la campaña el haberse relegado al tercer puesto en la lista de diputados por la Capital Federal, detrás de Alfonso Prat Gay y Ricardo Gil Lavedra en lugar de traccionar el voto porteño. Ayer demostró que la cosecha en el resto del país tuvo mejores dividendos que haberse limitado a la Ciudad.
Detrás los sigue el nuevo bloque de Unión-PRO que, gracias a la cosecha de Francisco de Narváez en la provincia de Buenos Aires pasaron de contar con 17 diputados a 47.
Desembarca también Fernando Pino Solanas con un bloque de Proyecto Sur que llegará a 8 diputados con los nuevos ingresos sumados a los que ya están en mandato como Claudio Lozano.
El Gobierno ahora sólo parece tener una salida: negociar con los 16 aliados que se mantienen en bloque autónomos y seducir a provinciales para intentar llegar al quórum de 129.
No será fácil, pero enfrente la situación de la oposición se mantiene aún en un equilibrio inestable. Con Carrió sentada en la bancada del Acuerdo Cívico y Social, Gabriela Michetti y Francisco de Narváez en la de Unión-PRO, las sesiones serán un duelo para marcar quién de ellos enfrenta con más dureza a Néstor Kirchner que, se supone, asumirá como diputado por el bloque oficialista.
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