“Empresarios apuestan a mayor devaluación”

Edición Impresa

Quedó expuesto, en los últimos años, como el único banquero que se encontró con cierto margen para decir lo que sus pares preferían sólo reconocer por lo bajo. Pero en los últimos meses pareció, incluso, levantar aún más el perfil para empezar a posicionarse como candidato a diputado nacional -bajo el amparo de Horacio Rodríguez Larreta- y sumar voces del PRO en el Congreso para los temas económicos. El presidente del Banco Ciudad, Federico Sturzenegger, criticó ayer la política monetaria del Gobierno y consideró que, producto de esto, el sector privado hoy está apostando a una devaluación oficial más fuerte, el crédito hipotecario se derrumba y el sistema financiero debe enfrentar problemas de descalces de tasas y de plazos que podrían comprometerlo en los próximos meses. Fue durante un encuentro con periodistas que mantuvo en la inauguración de una nueva 'boutique de créditos' en La Plata.

Periodista: ¿Es buen momento para impulsar estos créditos para individuos?

Federico Sturzenegger:
El préstamo personal crece mucho porque es una apuesta a futuro contra la inflación. Es un auge. Pero lo que ocurre en hipotecarios, en cambio, es catastrófico. Para tener una idea: de éstos colocamos en febrero de 2013 sólo el 45% de lo que habíamos colocado en el mismo mes de 2012. Y hoy el Ciudad tiene 1.500 créditos hipotecarios ya acordados con los clientes, pero que no los pueden usar porque el mercado está parado. No sé exactamente qué es lo que sucede en otros bancos, pero tampoco parece haber tanta oferta. Y está claro que el problema que tenemos nosotros hoy no es de oferta, sino de demanda. A los clientes les estamos teniendo que extender el plazo de 90 días que les damos para cerrar la operación... pero si nos extendemos mucho, tenemos que volver a evaluarlo crediticiamente. Somos bastante flexibles porque sabemos que es un problema del mercado.

P.: ¿En empresas es buena la demanda?

F.S.:
Los créditos corporativos crecen porque cayó muy fuerte todo lo que es prefinanciación de exportaciones. Toda la demanda en estas líneas, que era muy alta, migró a pesos, porque hoy los empresarios están todos apostando a una devaluación más fuerte.

P.: ¿Esta caída no responde más a la fuga de depósitos en dólares?

F.S.:
No, no es por eso. A nosotros hoy nos sobran los dólares. Y la visión que tenemos es que es igual en todos lados: se ofrece al empresario una tasa del 21% en pesos, para un préstamo a un año, y se prefiere antes que tener una prefinanciación en dólares al 4%.

P.: ¿Qué otros indicios hay de que los empresarios apuestan a más devaluación?

F.S.:
La más clara es ésta. Es notable cómo ha caído la demanda de dólares con estas tasas de interés. Y, también, un producto que ha crecido muchísimo en los últimos meses son lo depósitos que nosotros llamamos DIVAS, que son plazo fijos "dollar linked" para individuos, que se ajustan con el tipo de cambio oficial. Si bien el dinero debe quedar inmovilizado al menos seis meses, la gente tiene la idea de que en algún momento el dólar oficial va a seguir la evolución del informal. Este producto ya da un rendimiento del 21% anual en pesos.

P.: ¿Puede haber una devaluación más fuerte en el oficial?

F.S.:
Creo que va a haber una aceleración en la tasa de devaluación oficial, que ya se está viendo. Y creo también que apuntan a que todo sea al 20: que las paritatrias sean 20%, que el congelamiento escalonado controle la inflación en 20% y que el tipo de cambio avance al 20%. Se va a ampliar la brecha con el dólar paralelo porque la emisión sigue al 40% anual.

P.: ¿Cómo ve la política monetaria del Banco Central?

F.S.:
Lo que veo es que no hay señales de ordenamiento. Pareció que iban a contraer y aflojar un poco, pero después volvieron a apretar el acelerador. La inconsistencia de las políticas se va a ir agudizando y la brecha cambiaria va a ir subiendo. Hay un abandono del Central en la regulación del sistema. Los últimos años se había buscado evitar el descalce de plazos, de tasas, de monedas. Pero estos créditos compulsivos suponen una regulación que obliga a prestar a largo plazo a tasa fija, y lo que hacen es crear descalces. El Central está menos preocupado hoy por los aspectos regulatorios, tanto de solvencia como de descalces, en pos de un objetivo más de corto plazo.

P.: ¿Podrían obligarlos a préstamos hipotecarios compulsivos?

F.S.:
Se escuchó mucho eso, pero el Central nunca dio una comunicación formal. Hubo una reunión con Marcó del Pont sobre este tema, pero sólo se mencionó el enfoque en las pymes. Da la intención de que están más interesados en canalizarlo con el plan Procrear.

P.: ¿Cómo evalúa este plan Procrear?

F.S.: Considero que este programa apunta a la gente rica dentro de la estructura social, porque es para aquellos que ya tienen terrenos. ¿Por qué poner plata de los jubilados a tasa subsidiada, o a tasa negativa del 20%, para gente relativamente rica? Hoy el que tiene un terreno claramente no es del segmento más bajo. Esto está más orientado a estimular el mercado de la construcción que a lo social. Ese invento de que con esto se expande la economía es falaz.

Dejá tu comentario