13 de diciembre 2012 - 00:00

“En 2013 cupón se paga con megadibujo”

Juan Llach
Juan Llach
«Para 2013 prevemos un crecimiento del PBI del 3,2%, pero lamento dejar indefinida la cuestión de si se pagará o no el cupón ligado al PBI a fines de 2014, que a fines de 2013 seguro no se paga salvo un megadibujo final del INDEC que no ocurrirá al menos por su costo», pronosticó el economista Juan Llach. El director del Departamento de Economía del IAE agregó, en un reciente informe, que «este número estará muy condicionado por la meteorología». «Con excelente meteorología de aquí a marzo, ingresarían a la economía hasta 15.300 millones de dólares agropecuarios (el 3,2% del PBI) adicionales a los ingresados en 2012; de ellos, 4.280 millones irían para el Gobierno. La primera cifra podría disminuir en hasta 5 o 6.000 millones de dólares. Si se da el primer caso, el crecimiento de la economía puede llegar cómodamente al 3,5%; si se da el segundo escenario, el crecimiento puede bajar del 3%».

A continuación, el panorama trazado por Llach para 2013:

El crecimiento del 3,2% a precios constantes estará empujado principalmente por las exportaciones (10%) y el consumo público (6,5%) -propio de un año electoral-, mientras que tanto el consumo privado como la inversión crecerán apenas el 2%. Las importaciones, por su parte, aumentarán un 5%. Entre los sectores se destacarán el agro (10%), el transporte (por la mejora de la cosecha, un 9%), la minería (3,5%) y el Gobierno (3%). Crecerán poco, en cambio, la industria (1,8%) y la construcción (1,5%).

Según es ya tan tradicional como poco responsable, el año electoral vendrá con políticas fiscales y monetarias expansivas. El gasto público, que creció un 29,3% en el trimestre mayo-julio se desaceleró al 23,3% en agosto-octubre, pero es probable que se retrotraiga esta incipiente prudencia.

La política monetaria se moderó menos, en tanto la base que había crecido un 39,4% en octubre creció sólo un 35,7% en noviembre. Además, entre los noviembres de 2012 y 2011 los activos del Gobierno en el balance del BCRA aumentaron un 61,5%, lo que representa 103.000 millones de pesos. No debe sorprender, entonces, que pese a haber tenido un año recesivo, la inflación al consumidor se haya mantenido constante. Esto no ocurrirá en 2013, y estimamos un aumento del IPC del 26,5%.

Habría que registrar también algunas tibias señales de mayor racionalidad en la política oficial, tales como el aumento del precio del gas en boca de pozo a u$s 7,50, en principio para YPF, pero extensible a otras compañías; el mencionado menor crecimiento del gasto público; un probable cambio de actitud respecto de los holdouts y, hasta cierto punto, la aceleración de la tasa de devaluación, que en noviembre equivalió a un 19% anual (jugada, por cierto, no exenta de riesgos sin un plan de estabilización).

Se insinúa también un «pacto social», en el que se cederían aumentos del salario mínimo y del piso de ingresos no imponibles a cambio de «moderación» en las convenciones colectivas, pacto al que nada ayudarán las divisiones de las centrales de trabajadores. Ojo, la idea del acuerdo social en sí misma es buena y aun necesaria, pero siempre que se acompañe con moderación fiscal y monetaria, ya que, en caso contrario, la inflación quedará reprimida de modo transitorio y peligroso, pero no genuinamente reducida.

Claro esto, giros racionales minimalistas pero virtuosos se dan de bruces con la actitud combativa que se sigue manteniendo en el marco internacional y, sobre todo, con el modo paraconstitucional con el que se pretende arrasar al Poder Judicial. Que esta ofensiva fracase es crucial no sólo para que el país siga creciendo, sino, lo que es mucho más importante, para que la Argentina siga siendo una nación representativa y republicana, ya que respecto del federalismo hay aún menores esperanzas.

La relativamente baja probabilidad de una reforma constitucional casi seguramente nos salvará de lo peor.

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