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En expansión, La Cámpora invade con candidatos propios
Juan Cabandié
La Cámpora, poco tiempo atrás una entidad casi simbólica, sometida a la bendición y a la condena de ser un hobby del hijo presidencial, comenzó a evolucionar a núcleo que, además de aportar, en el último tiempo, múltiples dirigentes al staff oficial, patrocina candidatos propios en varios puntos del país.
La cofradía, bendecida por Cristina de Kirchner, que comandan Juan Cabandié, Mariano Recalde, Eduardo de Pedro, Andrés «Cuervo» Larroque, Iván Heyn y José Ottavis, comenzó a ensayar, de cara a las elecciones de agosto y octubre, respectivamente, un despliegue territorial.
El proceso aparece, en más de un caso, cruzado con otra usina: la que gerencia, desde la ANSES, Diego Bossio, con su enlace con Amado Boudou y la antigua bendición del patagónico para que coordine, dentro del dispositivo K, un espacio de dirigentes Sub-45.
Los enlaces, en la etapa expansiva, son múltiples. Hay, por caso, una terminal en Gabriel Mariotto, el titular de la AFSCA (ex COMFER), que rankea como potencial candidato a vice de Daniel Scioli. Lo mismo ocurre con Cabandié que, como neutral, pivotea entre Boudou y Daniel Filmus, y se menciona como vice del que, al final, sea señalado con el dedo mágico de Cristina como candidato K en la Capital.
En ese mismo territorio, Larroque se ilusiona con figurar en la boleta corta de los candidatos a legisladores «a salir». Una ilusión similar alienta Ottavis en la provincia mientras que Recalde y De Pedro son vistos, más que como potenciales candidatos, como futuros funcionarios.
En rigor, a De Pedro, conocido como «Wado», se lo mencionó como sucesor de Juan Manuel Abal Medina en Gestión Pública. Esa espuma bajó, pero refleja, se concrete o no, que la Presidente planea nutriste de referentes del eje ANSES-La Cámpora cuando necesite cubrir casilleros en las listas y en el elenco de Gobierno.
En planos menores, como parte de una bajada a los territorios, de ese núcleo se promueven múltiples candidatos locales. Con pretensiones, en un esquema que cuenta con el guiño de intendentes como Graciela Rosso, de Luján, diseñan un esquema de avance.
Una de las escalas es Mercedes, donde gobierna Carlos Selva. Allí, recién designado jefe de la ANSES local, aparece Juan Ignacio Ustarroz, hermano de crianza de «Wado» De Pedro. Cerca, en Zárate, otro funcionario de ANSES, Leonardo Lignazzi, se prepara para competir.
Lo mismo ocurre con Santiago Maggiotti en Navarro, como parte de un dispositivo que incluye a referentes Sub-45, ligados a La Cámpora y al núcleo ANSES, donde aparecen Mauricio Molinero (Luján), Máximo Rodríguez (Tres de Febrero), Walter Festa (Moreno), José Pérez (José C. Paz) y, entre otros, Martín Voss (Pilar).
Otro campamento donde asoma un postulante joven es San Andrés de Giles: allí se anotó Marina Moretti.
La avanzada, de resultado incierto, se sostiene en una teoría: mientras, especulan, los referentes «generacionales» de otras secciones deberán esperar a 2015 para irrumpir, los del llamado «cuarto cordón» se consideran con chances para apurar la disputa en ese turno.
En esa ola también aparece Francisco «Paco» Durañona que controla el PJ de San Antonio de Areco y se prepara para «recuperar», para el peronismo, la intendencia de ese distrito. Al mismo plan, en Zárate, suscribe Lignazzi.
Más brutal es la pretensión de Ustarroz, con el respaldo explícito de «Wado» porque implica avanzar sobre el territorio de un intendente del PJ, lo que puede generar la reacción de otros caciques ante la avanzada juvenil.


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