14 de octubre 2010 - 00:00

En la antesala de la derrota electoral, Obama choca con la Justicia

Barack Obama habló ayer con estudiantes universitarios en los jardines de la Casa Blanca. Su imagen positiva es de sólo el 43%. El panorama no es alentador para la segunda mitad del mandato del demócrata.
Barack Obama habló ayer con estudiantes universitarios en los jardines de la Casa Blanca. Su imagen positiva es de sólo el 43%. El panorama no es alentador para la segunda mitad del mandato del demócrata.
Washington - En un panorama sombrío para su Gobierno de cara a las elecciones parlamentarias de medio término, Barack Obama y su secretario de Defensa, Robert Gates, profundizaron ayer el frente abierto con el Poder Judicial, por diferentes motivos que son muy sensibles al electorado demócrata.

En un mensaje a sus partidarios, Obama reiteró las críticas a un fallo de la Corte Suprema de enero que no fija límites a las empresas a la hora de aportar a campañas que llevan a cabo los lobbies por fuera de los partidos políticos. Esas campañas millonarias muchas veces apuntan a desacreditar a candidatos demócratas en horarios de máxima audiencia. El presidente estadounidense reprochó «una decisión de la Corte Suprema, que desapruebo absolutamente, produjo un desbalance de poder entre gente como vos y corporaciones privadas».

Obama reiteró ayer las críticas que había formulado a fines de enero en el discurso sobre el estado de la Unión, el más importante de los que da un presidente estadounidense en el año.

«Su gasto masivo en anuncios agresivos podría tener impacto para definir quién te represente» en el Congreso, escribió ayer Obama en su habitual tono coloquial.

Por su parte, el secretario de Defensa Gates abordó un reciente fallo judicial sobre la aceptación de homosexuales en las Fuerzas Armadas.

«Estoy muy convencido de que ésta es una acción que necesita ser tomada por el Congreso, y que requiere una preparación cuidadosa y mucha formación. Tiene enormes consecuencias para los militares», se quejó Gates cuestionando la decisión judicial. La jueza federal Virginia Phillips ordenó el martes suspender la aplicación de la medida conocida como «Dont Ask, Dont Tell» (DADT, «no preguntes y yo no te digo»), que permite el despido de los soldados homosexuales que especifiquen abiertamente su orientación sexual.

Phillips tomó esa decisión tras declarar la medida inconstitucional, por considerar que «daña de una manera irreparable a los miembros del servicio al infringir sus derechos fundamentales». El Departamento de Justicia trató sin éxito el mes pasado de impedir que la jueza paralizara la medida, al alegar que pone en peligro las vidas de los soldados en un momento crítico para las misiones de combate estadounidenses en el extranjero.

Aunque Obama se comprometió a cambiar la medida durante su campaña en 2008, su Gobierno mantiene el empeño en suspenderla desde el Congreso, pese al revés que supuso el bloqueo del debate sobre la ley el mes pasado en el Senado.

Gates afirmó, además, que cualquier cambio en la legislación debería esperar también la revisión que está efectuando el Pentágono al respecto y que se completaría en unos meses.

«Uno de los resultados de la revisión será considerar qué nuevos cambios debemos hacer en las regulaciones y en los beneficios para los soldados. Es algo muy complejo», aseguró Gates.

El Departamento de Justicia está revisando la decisión de Phillips y aún no ha confirmado si presentará una apelación, para lo que tiene un plazo de 60 días. En caso de que decida hacerlo, el Gobierno de Obama se colocaría, a los ojos de los grupos de defensa de los homosexuales, en la posición de seguir defendiendo una ley a la que asegura oponerse.

Su intención es volver a impulsar un debate después de las elecciones legislativas del 2 de noviembre, pero la previsible pérdida de bancas demócratas hace que muchos activistas, entre ellos los artífices de la demanda, Log Cabin Republicans, consideren la decisión de Phillips como su única opción.

Agencias EFE, Reuters y

Ámbito Financiero