En Río Negro y Neuquén, FpV incomoda a oficialismos

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Neuquén y Río Negro (de nuestra agencia) - Bajo el paraguas del 56% y el 60% de los votos que obtuvo Cristina de Kirchner el domingo en Neuquén y Río Negro, los referentes locales del peronismo con el eslogan Frente para la Victoria (FpV) buscan apropiarse de ese caudal para lograr en octubre un resultado en sintonía con ese envión.

En Río Negro el contundente triunfo electoral de la Presidente, al igual que en el resto del país, posicionó como gran favorito al candidato del FpV, Carlos Soria en desmedro del radical César Barbeito, un delfín del gobernador K de ese partido, Miguel Saiz. El otro ganador, pese a que su partido el MPN, salió segundo, fue el mandatario neuquino, Jorge Sapag quien fue ratificado en el cargo el pasado 12 de junio y quien levanta el apoyo a CFK desde antes de ser ungido gobernador.

Si bien en estas elecciones los diputados del FpV neuquino Alberto Ciampini y Ofelia Cédola sacaron el 43 por ciento frente al 19 por ciento de sus contendores del MPN, Alicia Comelli y Maximiliano Caparroz, -Neuquén renueva dos bancas- el partido provincial llevará en sus boletas el próximo 23 de octubre a la fórmula presidencial Cristina de Kirchner - Amado Boudou.

Sapag había anticipado esta estrategia apenas se impuso en la elección a gobernador el pasado junio ante el radical K, Martín Farizano, quien aún hoy deshoja la margarita de ir por la reelección en la intendencia neuquina, el distrito electoral más importante que tiene la provincia. Sin embargo, con los resultados del domingo quien se insinúa como el gran favorito es el juvenil Darío Martínez, del kirchnerismo local que se reporta al secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli.

Por el lado del MPN, su candidato surgido de un acuerdo partidario, José Brillo no es del agrado de la principal moradora de Olivos y su conducta política en la Cámara de Diputados de la Nación ha sido contraria a las de los Kirchner. No es menor la encrucijada para Farizano, quien por un lado se declaró «soldado de Cristina» lo que lo reivindica políticamente después de su estrepitosa caída frente a Sapag, pero por el otro soporta la presión de la Convención de la UCR provincial que ordenó alinearse a los candidatos de ese partido con la fórmula Ricardo Alfonsín - Javier González Fraga.

La incógnita se traslada ahora a los candidatos opositores al kirchnerismo, como el exradical K, Horacio Quiroga para intendente de la capital y a Ricardo Villar, de la Coalición Cívica-ARI. También al exgobernador emepenista Jorge Sobisch, pero el exmandatario mantuvo en estas elecciones una actitud de prudencia y dejó la conducción de la estrategia electoral en Sapag aunque reapareció para la designación de Brillo, soslayando una interna que hubiera motorizado -como es tradicional al MPN- para una elección en la capital que se presenta clave hacia el futuro de esta fuerza gobernante, especialmente para establecer su candidato a gobernador en 2015.

También es cierto que el MPN en las elecciones para diputados nacionales no suele emplear toda la energía y aparato que despliega para disputar el poder provincial.

En Río Negro, es evidente que Soria y su consorte electoral, Miguel Pichetto han salido fortalecidos frente a la UCR y especialmente ante un Saiz que no logra imponer en su propio partido -la UCR- a su delfín Barbeito. Silvina García Larraburu, que encabeza la lista de diputados nacionales por Río Negro -la provincia dispone de 3 bancas- obtuvo el 63,4% frente a los 46,4 del radical Juan Accatino, actual ministro de la Producción de Saiz. Le siguieron Helmer Calvo (6,9%) del Partido Socialista, Darío Rodríguez Duch de la CC-ARI (5,46%), Ricardo Vélez del PPR (3,91%) y Amalia Quintillán, del Frente de Izquierda (3,39%).

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