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En su amable llegada a Cuba, el Papa pidió por una “sociedad abierta”
Benedicto XVI fue recibido ayer por Raúl Castro en el aeropuerto de Santiago de Cuba. Allí, el jefe del régimen comunista se quejó del embargo estadounidense.
El avión del Papa, procedente de México, donde mantuvo encuentros con hasta 3,4 millones de personas, según las autoridades de Guanajuato, aterrizó en el aeropuerto de Santiago de Cuba, sudeste de la isla, hacia las 14:30 locales, y fue recibido por el dictador Raúl Castro y la jerarquía católica cubana, encabezada por el cardenal Jaime Ortega y el arzobispo de la zona, Dionisio García.
«Llevo en mi corazón las justas aspiraciones y legítimos deseos de todos los cubanos, dondequiera que se encuentren, sus sufrimientos y alegrías, sus preocupaciones y anhelos más nobles, y de modo especial de los jóvenes y los ancianos, de los adolescentes y los niños, de los enfermos y los trabajadores, de los presos y sus familiares, así como de los pobres y necesitados», dijo el Papa a su llegada. «Vengo a Cuba como peregrino de la caridad, para confirmar a mis hermanos en la fe y alentarlos en la esperanza», añadió.
Por la noche, el Pontífice brindó una misa abierta en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo de Santiago de Cuba, ante 200.000 personas, en conmemoración del cuarto centenario del descubrimiento de la estatua de la Virgen de la Caridad del Cobre, venerada como patrona de la isla.
Vestido con una camisa blanca, Castro se sentó en primera fila durante la misa, horas después de que el régimen reforzara la ola de arrestos en prevención de protestas, según organizaciones disidentes. En esa ocasión, Benedicto XVI dijo sentir «emoción al conocer el fervor con el que María ha sido saludada e invocada por tantos cubanos, en su peregrinación por todos los rincones y lugares de la isla». En el marco de una homilía de tono religioso, el Papa abogó por «una sociedad abierta y renovada, una sociedad mejor, más digna del hombre».
El presidente cubano pudo esgrimir un discurso político al recibir al Pontífice en el aeropuerto de Santiago. «Cuba lo recibe con afecto y respeto y se siente honrada con su presencia», dijo Raúl Castro, quien saludó con un apretón de manos y una reverencia en la escalerilla del avión al obispo de Roma.
Castro, que aprovechó la ocasión para criticar el embargo estadounidense que pesa sobre la isla desde 1962, destacó que el Papa encontrará en Cuba a un pueblo «solidario e instruido». En un mensaje desubicado pero esperable, el gobernante denunció que «sin razones a Cuba se la calumnia, pero nosotros confiamos en que la verdad, de la que jamás nos apartamos, siempre se abre paso». «La potencia más poderosa que ha conocido la historia ha intentado despojarnos, infructuosamente, del derecho a la libertad, a la paz y a la justicia», abundó. «Catorce años después que el papa Juan Pablo II nos visitara, el bloqueo económico, político y mediático contra Cuba persiste e, incluso, se ha endurecido en el sector financiero», agregó. El viernes, en el avión que lo llevaba a México, el Papa había afirmado que la ideología marxista «tal como había sido concebida, no responde ya a la realidad» y que «conviene hallar nuevos modelos».
Benedicto XVI dijo que su viaje representa «una absoluta continuidad» de la histórica visita de Juan Pablo II a la isla en enero de 1998, que coronó el deshielo en las relaciones entre la Iglesia y el régimen.
A semejanza de Juan Pablo II, el Papa no tiene previstos encuentros con opositores cubanos. Sin embargo, «conoce bien la realidad de Cuba» y el hecho de «que las reciba o no (a las figuras de la disidencia), no significa que él esté ajeno» a la situación, dijo el sábado el arzobispo Dionisio García.
La Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, que preside el disidente Elizardo Sánchez, denunció ayer la detención de al menos 150 opositores, lo que atribuyó a un intento de impedir que protesten durante la visita del Papa. «La comisión puede confirmar que, a esta hora, el número de detenidos en los últimos cuatro días es de al menos 150 pacíficos disidentes», dijo Sánchez. Las autoridades no informaron sobre arrestos.
El Vaticano anunció que el Papa estará «disponible» para un eventual encuentro con Fidel Castro, retirado del poder desde 2006. Los medios igualmente están al acecho de un posible encuentro con el muy creyente presidente venezolano Hugo Chávez, que es tratado de un cáncer en Cuba y quien llegó el domingo a La Habana para recibir radioterapia.
Luego de una breve visita al santuario hoy por la mañana, el Papa volará hacia La Habana, donde será recibido oficialmente por el presidente a la tarde, para cenar después con los obispos cubanos. Mañana por la mañana, Benedicto XVI celebrará una misa multitudinaria en la emblemática Plaza de la Revolución de La Habana, antes de pronunciar su último discurso en el aeropuerto al marcharse de Cuba, hacia las 17.
Agencias AFP, ANSA y EFE, y Ámbito Financiero

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