4 de marzo 2010 - 00:00

En un feriado virtual

En un feriado virtual
Recorriendo el espinel de indicadores locales y externos, lo único que pudo pescarse en la rueda de ayer fue un inmenso ejemplar de apatía. La única especie que nadaba en los mares bursátiles a mitad del período. Podrá argumentarse que se venía de dos fechas iniciales positivas, que se formó una meseta natural para intentar afirmar lo ganado, pero tampoco lo anterior había resultado fastuoso en el ámbito local, menos todavía en el exterior.

El Dow Jones entró a marzo como durmiendo plácida siesta, repitiendo marchas que consumen horarios sin ir hacia ninguna parte. El Bovespa se instaló en tesitura similar, apenas un porcentual desechable, haciéndolo extensivo al desarrollo de Buenos Aires.

Muy estrecha luz entre las puntas del Merval, que tocó un mínimo de «2283» puntos, con máximo trasvasando la frontera como patrulla de reconocimiento fugaz, alcanzando los «2315» de altura. Y finalizando en «2291» unidades. Si bien existió un compás proveniente desde lo político legislativo, creando más incertidumbre, lo concreto es que el Merval tuvo el atractivo de la reaparición potente -en volumen- de Tenaris (dólares al exterior) y el aporte del 1,5% en repunte, como para proteger al índice mayor y dejarlo a favor en el 0,24 por ciento.

En el listado de «locales» el saldo dio el 0,4% negativo, sin que esto varíe la imagen de día inútil para la estadística y las conclusiones. Ligero predominio de alzas sobre descensos, «42» a «35», con un volumen de $ 74 millones de efectivo y la fuerte presencia de Tenaris y sus 480.000 papeles, que se llevaron en torno de un 60% del total general. Conservando terreno ganado antes, sin fuerzas para repetir, queda abierta la dirección que se tome en estas dos ruedas. Y la Bolsa, apoltronada.

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