7 de septiembre 2015 - 00:00

Enciclopedia Vitale en el Teatro Colón

Lito Vitale, en su gloriosa noche en el Teatro Colón, con Pedro Aznar, Bernardo Baraj, Marcelo Torres y Luis Salinas.
Lito Vitale, en su gloriosa noche en el Teatro Colón, con Pedro Aznar, Bernardo Baraj, Marcelo Torres y Luis Salinas.
"Currículum Vitale". Actuación de Lito Vitale (piano, teclados, dirección). Con Manolo Juárez, Bernardo Baraj, Lucho González, Pedro Aznar, Luis Salinas, Juan Carlos Baglietto y otros. (Teatro Colón, 4 de setiembre).

El de Lito Vitale es un caso único en nuestro país; y no hay tantos con semejanzas en otras partes del mundo. Si bien ha trabajado muchas veces con cantantes -y su excelente dúo junto a Juan Carlos Baglietto es el mejor y más duradero exponente de eso-, el eje por el que ha atravesado su trabajo es la música instrumental. En tal sentido, no es un renovador del folklore ni del tango; ni es el jazz el género que ha orientado sus búsquedas. Compone melodías y las desarrolla en general con sencillez y con eficiencia comunicacional; pero no ha querido jamás ser particularmente original, ni ha recorrido los límites de las formas ni de la tonalidad. No es un artista de mercado en el sentido más convencional; casi al contrario.

Pero si bien toda su obra profesional ha sido producida desde la independencia por la pyme familiar que ha editado sus discos y producido sus conciertos, no ha tenido problemas en relacionarse con sellos multinacionales o con grandes empresas mediáticas a la hora de trabajar. Tiene sus ideas sobre la política y no se ha privado de expresarlas, aunque sin hacer panfleto de eso. Pero, libre de prejuicios trabaja con idéntica asiduidad y respeto para las áreas de cultura de gobiernos de distintos signos. Y sin ser un prócer de la música (no tiene aún edad para eso), ni un clásico, ni un artista de élite, se siente merecidamente cómodo en este autohomenaje en la sala grande del Teatro Colón, con frac y todo.

A manera de repaso de algunas de las cosas que hizo a lo largo de su vida, este "Currículum Vitale" omitió mucho de lo muy prolífico que tiene su historia: M.I.A., los Redondos, las obras con Verónica Condomí y con su hermana Liliana, las músicas para ballet y televisión, etc. En cambio, con la lógica subjetividad del caso, eligió y organizó cronológicamente- recordar lo que, evidentemente, más lo ha marcado.

Aún así, el concierto fue extenso; quizá demasiado. Y se hizo más largo aún con el intervalo que es una convención indestructible en esta sala. Claro que esa extensión le permitió a Lito un buen "racconto", y un público que colmó el Colón lo disfrutó y estuvo lejos de sentirse molesto con eso.

Todo arrancó con Vitale "jugando" con las cuerdas golpeadas, rasgueadas y distorsionadas de su baqueteado Yamaha CP 70 para "La Telesita" de Chazarreta. Sumó a Manolo Juárez en piano de cola para un dúo de "Criollita santiagueña", potente y muy libre. La noche alcanzó uno de sus picos con el "revival" del trío Vitale-Baraj-González para la "Cueca del reloj", "Taquito militar" y "Merceditas". Fue después el turno del cuarteto, otro de los momentos clave en la historia personal del músico. Con Marcelo Torres en bajo, Cristian Judurcha en batería, Diego Clemente en sikus y quena y Bernardo Baraj en saxo invitado interpretó varios temas e hizo explotar al público con "Ese amigo del alma".

La segunda parte fue variada y lo trajo hasta el presente. Homenajeó a Spinetta y al Cuchi Leguizamón junto a un brillante Pedro Aznar. Convocó al guitarrista Luis Salinas para un par de piezas. Recordó su quinteto. Con una orquesta grande, estrenó una interesante suite en tres movimientos -"Alma mater"- dedicada a DonVi, su fallecido padre y mentor. Le dio un espacio importante a su dupla con Baglietto también con una orquesta numerosa. Y la larga noche tuvo su cierre apoteósico con el dúo, con una siempre muy emocionante versión de "No olvides que una vez tú fuiste sol" del cubano Augusto Blanca.

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