19 de junio 2009 - 00:00

Encuesta calmó a Frei, amargó a Piñera y pinchó al outsider

Santiago - La candidatura del ex presidente demócrata cristiano Eduardo Frei había entrado en zona de riesgo. Lejos del líder, el liberal Sebastián Piñera, el postulante oficialista se veía acechado por el outsider socialista Marco Enríquez-Ominami, un boom mediático en Chile. Sin embargo, una esperada encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP) que supuestamente iba a predecir el retiro del intento de Frei de ser reelegido como presidente cambió ayer sustancialmente el panorama.

«Esta encuesta muestra que Piñera se estancó y empezó a caer. Frei no levanta mucho, pero igual está en carrera en buena medida gracias a la irrupción de Marco Enríquez-Ominami», comentó el analista Patricio Navia. «La carrera está abierta. Enríquez-Ominami le quitó la novedad a Piñera, y eso ayuda a Frei», agregó Navia, recordando que Piñera se presentaba como el candi-dato del cambio y la renovación.

En la encuesta semestral del CEP, Piñera tiene un 37% de la intención de voto, con una caída de cuatro puntos frente a un anterior sondeo de diciembre. Frei alcanza el 30%. Enríquez, que la semana pasada renunció al Partido Socialista, recibe un 13%. Aunque la candidatura de este hijo de un guerrillero emblemático asesinado durante la dictadura logró hacerse visible, no cumple las mejores expectativas. Analistas auguraban incluso que estaría a pocos puntos de Frei, lo que no se concretó.

La leve ventaja de Piñera, que postula por segunda vez a la presidencia, no sería suficiente para, como es su intención, alcanzar un triunfo en la primera vuelta el próximo 13 de diciembre, y lograr el retorno de la derecha al poder en Chile a través de las urnas en más de 50 años.

En este escenario lo más probable es la realización de una segunda vuelta, como en 2000 y 2006.

«Siempre se ha sabido que la segunda vuelta es más favorable para el candidato de la Concertación que para el de la Alianza», comentó el analista Ricardo Israel, aludiendo a los resultados históricos.

En un eventual ballottage, según la encuesta de CEP, Piñera y Frei están virtualmente empatados, con un 41% y un 39% de los votos respectivamente, una paridad impensada hace pocos meses.

En este punto la adhesión de Enríquez, un joven diputado de 36 años, se vuelve definitoria, según analistas. «Quizás la mayor sorpresa de la encuesta es que se acredita que Marco Enríquez existe. Concita un respaldo que no resulta ser menor», señaló el analista Guillermo Holzmann.

«Ahora, cada uno de los comandos políticos empezará a trabajar en sus ideas programáticas en orden a neutralizar a Enríquez o abrir un espacio de negociación», añadió.

Corrupción

«Si logra incorporar a Marco Enríquez-Ominami a su plataforma de segunda vuelta, Frei gana», afirmó, por su parte, Patricio Navia.

La encuesta del CEP muestra además que la Concertación, afectada en el último tiempo por acusaciones de corrupción, expulsión de militantes y la renuncia de figuras emblemáticas, sigue siendo una «maquinaria electoral» y puede ganar otra elección, tal como lo ha hecho desde la caída de la dictadura en 1990, según Israel.

«La Concertación demostró una vez más que es una fuerza política de envergadura», coincidió el presidente de la Democracia Cristiana, Juan Carlos Latorre.

El golpe fue sentido por la oposición, donde el propio Piñera reconoció que habrá que «redoblar» esfuerzos. «Los llamo a redoblar los esfuerzos, a fortalecer los entusiasmos, porque vamos a ganar esta elección presidencial y vamos a traer el cambio, el futuro y la esperanza que Chile tanto necesita», afirmó el candidato.

Agencias AFP y Reuters