25 de febrero 2014 - 00:00

Energía: Paraguay busca subir precio a Argentina

Asunción - Líderes políticos oficialistas y de oposición de Paraguay pidieron ayer una suba de la tarifa por la energía de Yacyretá que su país vende a la Argentina y la supresión de la deuda por su construcción, como parte de la revisión prevista del tratado conjunto. Las diferencias de ideología política no se notaron en un foro realizado ayer en el Congreso en esta ciudad, en la que expresidentes paraguayos denunciaron los supuestos perjuicios que sufre su país por los acuerdos en vigor, que deben evaluarse al cumplir 40 años del tratado original, el próximo 27 de marzo.

Un informe elaborado en 2009 por la entidad binacional que gestiona Yacyretá calculaba que ese organismo adeudaba u$s 15.840 millones, el 93% al Gobierno argentino y el resto a bancos, organismos multilaterales y a proveedores. El expresidente colorado Luis González Macchi dijo ayer que esa cifra alcanzaría ahora los u$s 18.000 millones. Raúl Cubas, otro exmandatario colorado, destacó que la tarifa a la que Paraguay vende la energía a la Argentina es menor que lo establecido por el tratado original, por lo que si se tiene en cuenta esa diferencia, su país ya habría cancelado cualquier deuda pendiente. El expresidente liberal Federico Franco coincidió en que Paraguay "no debe un centavo", lo mismo que aseveró el izquierdista Frente Guasú, del expresidente Fernando Lugo. Aunque los dos países se deben repartir la energía a la mitad, Paraguay consume mucho menos, debido a su menor demanda y a su deficiente red de distribución eléctrica. Así, en 2012 más del 87% de los 20.091 gigavatios /hora generados por Yacyretá acabaron en hogares e industrias argentinos. El tratado original establecía que la tarifa se debía basar en el costo de producción, incluyendo los intereses de la deuda, según Cubas. Sin embargo, ese cálculo nunca se aplicó y en su lugar en 1992, en una nota "reversal", se estableció una tarifa fija, de 0,03 de dólar por kilovatio/hora, que debería estar vigente hasta 2048, el término de vida útil de la presa. "Es una norma leonina, traidora", dijo ayer Franco. La nota no fue ratificada por el Congreso de Paraguay, que debe dar el visto bueno a tratados internacionales, por lo que, según Cubas, "su aplicación podría ser desmentida de forma relativamente fácil". "El error histórico seguramente es haber fijado una tarifa fija, no móvil", dijo Wildo Almirón, secretario general de Yacyretá.

Los dos países llegaron a un preacuerdo en 2006, que al final se desbarató por disputas sobre los detalles. Entonces se determinó que la deuda con la Argentina era de u$s 10.885 millones, de los cuales Paraguay reconocería 4.688 millones, que pagaría en los siguientes 42 años con la venta de energía. En la negociación Paraguay también busca la "disponibilidad" de la energía que le corresponde y no consume. En la práctica, debido a su aislamiento, para Paraguay no sería rentable vender electricidad a Chile, por ejemplo, pues tendría que pagar el costo del transporte por el tendido argentino. Cubas sugirió que Paraguay siga vendiendo la energía a la Argentina, pero a los operadores del mercado, no al Estado, y a precios competitivos.

Agencia EFE

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