Clinton tuvo que ser auxiliada el domingo en medio de la ceremonia pública en Nueva York por los quince años de los atentados contra las Torres Gemelas. Visiblemente mareada, debió retirarse y ser atendida por un equipo médico diagnosticó que sufría una neumonía.
Lo que en principio implicó la suspensión de sus apariciones públicas previstas para ayer se convirtió en una suspensión de la campaña por entre tres y seis días, según sea su evolución. Todo esto ocurre a apenas dos semanas del primer debate televisivo previsto con su rival republicano.
La médica de Hillary, Lisa Bardack, explicó que se le prescribió un tratamiento con antibióticos y que se le aconsejó descanso, por lo que permanece en su casa de Chappaqua, en el estado de Nueva York.
Saliendo al cruce de corrosivos rumores, un portavoz de su campaña, Brian Fallon, aseguró ayer que la neumonía es el único problema de salud de la exsecretaria de Estado de 68 años.
"Puedo asegurar que no hay otro problema médico que no haya sido divulgado. La neumonía es todo lo que hay", dijo Fallon a la cadena MSNBC, para añadir que se divulgarán documentos médicos en los próximos días de modo de despejar las dudas.
"Creo que en la segunda mitad de esta semana ella estará de nuevo en campaña", dijo el portavoz, que debió reconocer un mal manejo de la emergencia.
"En retrospectiva, creo que podríamos haber manejado mejor las cosas de modo de proveer más información y más rápidamente", dijo Fallon.
La campaña había dicho inicialmente que la indisposición de la ex primera dama se había debido al calor. "En esos 90 minutos, pusimos la prioridad en asegurar que ella estaba bien", justificó Fallon.
La agenda cancelada de Clinton en California incluía actos de recaudación de fondos en San Francisco y Los Ángeles, así como una aparición grabada en el programa "Ellen", de la actriz y presentadora Ellen DeGeneres.
La candidata salió ayer a asegurar a través de Twitter que se siente "bien" y que retomará "en breve" sus apariciones. "Gracias a todos por sus buenos deseos. Me siento bien y mejorando", expresó. "Estoy ansiosa por volver. Espero verlos en breve", continuó.
El candidato republicano Donald Trump expresó ayer sus deseos de una rápida recuperación, pero no perdió la oportunidad de insistir en sembrar sospechas sobre el verdadero estado de Clinton.
"Algo está pasando, pero tengo la esperanza de que se recupere y vuelva a la campaña; ya la veremos durante el debate" televisado, dijo Trump en una entrevista con la emisora conservadora FoxNews.
Hace una semana, Trump ya había sembrado dudas sobre la salud de su contrincante a raíz de un acceso de tos que forzó a Clinton a interrumpir un discurso durante un acto público.
Esa postura atizó la imaginación de votantes conservadores en las redes sociales, que durante la semana pasada y sin base real especulan con que Clinton sufre de un tumor cerebral, demencia senil o mal de Parkinson.
El episodio ocurre en un contexto en que la campaña electoral ingresa en la recta final, restando solamente dos meses de actividades y con los dos candidatos concentrados ahora en prepararse para los debates por televisión.
La última ronda de encuestas de intención de voto mostró una cerrada disputa entre ambos postulantes, en un escenario en que cualquier tropiezo puede tener efectos fuertes.
Un sondeo de la red CNN divulgado el martes pasado mostraba a Trump por delante de Clinton, con una leve ventaja de 45% a 43%. En tanto, un sondeo difundido por la red NBC News y realizado entre electores registrados mostró a Clinton por delante, con una respetable ventaja de 48% a 42%.
El domingo, Clinton pasó una hora y media acompañando una ceremonia en Nueva York en homenaje a las víctimas de los ataques del 11 de septiembre de 2001, pero tuvo que retirarse antes del fin.
Un video grabado por un aficionado mostró a Clinton tambaleante, necesitando ayuda para subirse a un automóvil.
| Agencias AFP, EFE y Reuters, |
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