10 de noviembre 2010 - 00:00

Enfrenta Israel más críticas mundiales por las colonias

Jerusalén y Yakarta - El Gobierno de Benjamín Netanyahu fue blanco ayer de duras críticas de la comunidad internacional -con Estados Unidos a la cabeza- por los planes de construcción de más de 1.300 viviendas en la parte árabe de Jerusalén.

«Este tipo de actividad nunca contribuye cuando se llevan a cabo negociaciones de paz», afirmó el presidente Barack Obama desde Yakarta, donde realizó una visita oficial. «Me preocupa el hecho de que cada parte no haga el esfuerzo que permita un avance», enfatizó el mandatario en referencia a las negociaciones lanzadas el 2 de septiembre en Washington e interrumpidas desde el 26 de septiembre, cuando expiró una moratoria israelí sobre la colonización en Cisjordania.

«Este plan contradice los esfuerzos desplegados para reanudar el diálogo directo, y esa decisión debería ser anulada», declaró por su parte la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton. «Las colonias son ilegales en virtud del derecho internacional, constituyen un obstáculo a la paz y amenazan con hacer imposible la solución de dos Estados», agregó Ashton en un comunicado. En la misma línea, Rusia también consideró «necesario que la parte israelí se abstenga de las obras anunciadas» para permitir que «continúen las negociaciones israelo-palestinas», según un comunicado de la Cancillería.

El lunes, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, había declarado que estaba «preocupado» por esa decisión al término de una entrevista con Netanyahu en Washington.

Rechazo

Pero Israel rechazó esas críticas y afirmó ayer que no ve «ninguna relación entre el proceso de paz y las políticas de planificación y construcción en Jerusalén, que cambiaron en los últimos 40 años». «Jerusalén no es un asentamiento, Jerusalén es la capital del Estado de Israel», se indicó en un comunicado la oficina de Netanyahu, que recordó que la moratoria sobre la colonización en Cisjordania no concierne a Jerusalén Este.

Israel, que proclama al conjunto de Jerusalén como su capital «eterna e indivisible», estima que los barrios en los que se construirá forman parte de su territorio. Los palestinos, por su parte, quieren que Jerusalén Oriental sea la capital de su futuro Estado.

La comunidad internacional considera que esa espinosa cuestión debe ser tratada en el marco de una solución de paz final israelo-palestina y exhorta a las dos partes a no adoptar medidas unilaterales con respecto a la histórica ciudad.

Sin embargo, el principal negociador palestino, Saeb Erakat, llamó a la comunidad internacional a apoyarlos «reconociendo al Estado palestino en sus fronteras de 1967» con Jerusalén Este como capital.

En otra decisión polémica, el municipio de la mencionada ciudad envió ayer seis avisos de demolición de viviendas habitadas por palestinos. Las familias emplazadas viven en el barrio árabe de Silwan y, según la radio pública, las demoliciones forman parte del plan del alcalde Nir Barkat de crear en la zona de Al-Bustán un parque nacional denominado Parque del Rey.

Para dicho proyecto, las autoridades planean demoler 22 casas y prometen construir nuevas en otro lugar, además de legalizar otras 66 viviendas levantadas por los habitantes palestinos sin los permisos necesarios. Los habitantes de Al-Bustan dijeron a la emisora que están decididos a impedir la destrucción de sus casas.

Agencias EFE, AFP, Reuters y ANSA

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