26 de agosto 2014 - 00:00

Enfrentamiento

La denunciada amenaza islamista contra el papa Francisco pone en primer plano la contundente denuncia que aquél realizó contra los extremistas.

Tras la tensa relación de Benedicto XVI con el mundo islámico, dada por algunas declaraciones consideradas en su momento ofensivas, su sucesor se distinguió por su clara toma de posición contra posibles ataques unilaterales de EE.UU. en Siria.

Sin embargo, su denuncia de las atrocidades del Estado Islámico en ese país y en Irak lo exponen ahora a un posible atentado.

De hecho el papa argentino sorprendió hace poco al consagrar el derecho a "detener" a quien perpetra una "agresión injusta" como la que el EI venía llevando a cabo contra los cristianos del norte de Irak.

Con todo, coherente, Francisco pidió una respuesta internacional que no se limite, como hoy, a bombardeos decididos en soledad por EE.UU.

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