14 de diciembre 2016 - 23:19

Ensayo de unidad del PJ dilata el Presupuesto

El oficialismo esperaba que la Legislatura sancionara hoy el proyecto. Ahora, y pese al esfuerzo peronista, las diferencias internas derivarían en el acompañamiento de dos sectores al plan de gastos.

María Eugenia Vidal, Sergio Massa y Florencio Randazzo
María Eugenia Vidal, Sergio Massa y Florencio Randazzo
Los intentos de unidad de los bloques del PJ y el FpV bonaerenses complicaron los planes legislativos de la macrista María Eugenia Vidal y obligaron a postergar hasta el miércoles que viene la discusión en ambas cámaras del proyecto del presupuesto bonaerense 2017, que en Cambiemos esperaban sancionar hoy.

En medio de febriles negociaciones, en el oficialismo confiaban sin embargo ayer en que el plan de gastos y la ley impositiva serán aprobados ese día, casi en la antesala de la Nochebuena, en base a los votos de los legisladores que reportan a los intendentes del peronista Grupo Esmeralda y los del Movimiento Evita, que esperan retener.

Por de pronto, como a Mauricio Macri con el Impuesto a las Ganancias en el Congreso, en la provincia la oposición trabó así ayer los planes oficiales.

Sin embargo, en este caso no fue el Frente Renovador de Sergio Massa una de las usinas del conflicto, sino que se trató del fragmentado justicialismo provincial y su intento de unirse para hacerse fuerte en el recinto, correr de escena al tigrense y, como segunda fuerza, conseguir mejorar la cosecha en términos de fondos y cargos legislativos.

Pero tanto en filas macristas como renovadoras dieron ayer por confirmado ante este diario la continuidad del acuerdo político de Massa con Vidal, sellado hace poco más de un año.

El entendimiento derivará en las próximas horas en un enroque de poder en la Cámara baja que ungirá al macrista Manuel Mosca en la Presidencia -como sucesor del massista Jorge Sarghini-y que llevará a la vicepresidencia a un renovador, probablemente Ramiro Gutiérrez.

Ese último lugar -entre otros cargos- es reclamado por sectores del PJ y del FpV, en medio de los intentos de unidad, pero se trata de una pretensión que desde el entorno de Vidal aseguraron que no prosperará. Esa respuesta se llevó un ramillete de dirigentes peronistas que mantuvo un encuentro ayer con el flamante ministro de Gobierno, Joaquín De la Torre.

Los intentos de unidad en el peronismo, con esa negativa incluída y en medio de las diferencias internas, no habrían arribado a buen puerto. Por eso anoche en filas del oficialismo apostaban de lleno a los votos del Grupo Esmeralda -que integran entre otros Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Gabriel Katopodis (San Martín) y Juan Zabaleta (Hurlingham)- y del Movimiento Evita para asegurarse el 21 los votos para los dos tercios que requiere el endeudamiento.

El fragmentado escenario peronista se agitó en las últimas semanas en pos de un resurgimiento, con la mirada en el electoral 2017.

Con esa melodía, en las últimas horas, el exministro del Interior y Transporte Florencio Randazzo ofició de anfitrión de un encuentro que pegoteó a las distintas facciones en las que se fragmenta el peronismo bonaerense. A la misma mesa sentó, por caso, a dirigentes de los grupos Esmeralda y Fénix con el Movimiento Evita y La Cámpora, entre otros sectores del peronismo.

Pese a esa efervescencia, en la tarde de ayer en Cambiemos confiaban en que mantendrán el voto a favor del Grupo Esmeralda, a quienes le prometieron desde hace varias semanas el control de la Defensoría del Pueblo y que cosecharon además promesas de fondos para municipios.

Una esperanza que pusieron en duda sin embargo desde el seno de ese ramillete de intendentes, que remarcaron que las negociaciones siguen, y que sostuvieron que una potencial unificación del PJ "a esta hora es difícil pero no imposible".

Semanas atrás, desde el Gobierno de Vidal exploraron la posibilidad de un acuerdo con Randazzo, lo que disparó fuertes señales de alerta en filas renovadoras, que vieron tambalear la vicepresidencia para la fuerza.

Pero la alquimia en sus trazos gruesos no prosperó, y en el oficialismo retomaron la línea de sostener el acuerdo parlamentario con Massa. Un entendimiento que por estas horas resiste en la provincia pese a los duros cortocircuitos que en el Congreso enfrentan a Mauricio Macri con el tigrense en la discusión por Ganancias.

En tren de cosechar la sanción del proyecto de Presupuesto 2017 y la ley impositiva, el proyecto oficial sufrió cambios en las últimas semanas, por pedido de la oposición.

Por caso, el endeudamiento fue ajustado a $52 mil millones, mientras que además quedó confirmado un fondo para municipios de $8.500 millones y el aumento en dos puntos Ingresos Brutos para el caso de los bingos.

Dejá tu comentario