10 de julio 2012 - 00:00

Enviado de ONU acordó con el dictador sirio

Damasco - El enviado de Naciones Unidas y la Liga Árabe, Kofi Annan, anunció ayer un acuerdo con el presidente sirio, Bashar al Asad, para lograr un «acercamiento» que ponga fin a la violencia, en una jornada en la cual persistieron los bombardeos y murieron al menos 17 personas.

El encuentro fue «productivo y franco», manifestó el exsecretario general de la ONU, quien ahora deberá presentar el plan a los grupos armados y de la oposición que luchan contra el régimen.

Según la agencia oficial Sana, Asad se comprometió en la reunión a cumplir el plan de paz de seis puntos, que debía regir desde el 12 de abril, pero dijo que sólo es posible si cesa la «provisión de armas y financiamiento al terrorismo». La conversación se desarrolló en un «clima positivo y constructivo», sostuvo la misma fuente, y agregó que Asad reclamó a Annan «un compromiso internacional y una honesta voluntad de poner fin a la violencia».

El régimen atribuye a «grupos terroristas armados» la violencia que persiste hace 16 meses y acusa a países como Estados Unidos, Arabia Saudita, Qatar y Turquía de proveer armas a esos sectores.

La reunión se realizó luego de que la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, advirtiera el domingo a Siria que afrontará un ataque «catastrófico» si no avanza en un plan de cese de la violencia.

Mientras tanto, las fuerzas leales a Asad lanzaron ayer nuevos bombardeos en Homs y Dayr az Zor, y se registraron enfrentamientos en barrios de Damasco, con un saldo provisorio de al menos 17 muertos, informaron los comités de la oposición.

Los bombardeos más intensos en Homs fueron reportados en el barrio de Khalidiya, como también en los distritos de Tayana, Qoria, Shahil y Jorthy de Dayr az Zor, donde hubo al menos 10 víctimas mortales, mientras ayer perdieron la vida 60 personas. Según El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, desde que comenzó la represión, ya murieron cerca de 17.000 personas.

Agencias ANSA, Reuters y AFP