• DEFENSAS BAJAS EN OFICIALISMO DERIVARON EN ARAÑAZOS DEL SERPENTEANTE LÍDER DEL FRENTE RENOVADOR El partido de Mauricio Macri cruzó al tigrense por los cambios que logró ayer sobre el proyecto de responsabilidad empresaria. Advertencias no tenidas en cuenta por Emilio Monzó y Nicolás Massot.
Los movimientos erráticos del PRO en las últimas 48 horas le permitieron al serpenteante líder del Frente Renovador, Sergio Massa, arañar parte de la agenda anticorrupción de Cambiemos. Entre las modificaciones realizadas al régimen de responsabilidad penal empresaria -votado anteayer en Diputados y girado al Senado- y las críticas del partido de Mauricio Macri hacia sus actitudes -y, por consiguiente, presencia en los medios-, el zigzagueante tigrense se hizo un festín.
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"Siempre hubo una oposición por parte del Frente para la Victoria por razones obvias, pero nos sorprendió que Massa votara junto a ellos contra este artículo, porque levanta sospechas. Uno se pregunta si hay algo que algunos quieran esconder", disparó el jefe de bloque del PRO en Diputados, Nicolás Massot.
El diputado se refería al artículo 37 del dictamen de mayoría que volteó la oposición anteayer, durante el debate de responsabilidad penal empresaria, que planteaba que las personas jurídicas podrían "solicitar el acogimiento voluntario a un acuerdo administrativo de colaboración eficaz" por "hechos anteriores a la sanción de la presente ley". Es decir que, para casos como Odebrecht, no intervendría la Justicia penal.
Las contrapropuestas del massismo fueron claras: sumar la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción -es decir, modificar el artículo 62 del Código Penal- y elevar penas a los efectos de que no sean excarcelables. Eso les significó a los renovadores una importante victoria parlamentaria.
Tras la sesión, una parte del interbloque deslizó su enojo por los regalos hacia el massismo de parte de Massot y del titular de Diputados y peronista con témpera PRO, Emilio Monzó. "Con los cambios al dictamen necesitamos forenses en vez de taquígrafos", ironizó un operador de Cambiemos a Ámbito Financiero.
En defensa del tigrense apareció su principal espada legislativa, Graciela Camaño. "Massot miente. Sabe muy bien que fue Massa quien impulsó la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción aprobada en Diputados, y también fuimos nosotros quienes agravamos las penas para empresarios y políticos, para que la corrupción sea castigada para el que recibe la coima y para el que la paga también", aseguró la esposa de Luis Barrionuevo.
Se sumó a la trifulca el lilito Fernando Sánchez, quien dejará de ser diputado -de los mejores del oficialismo- para aterrizar en Casa Rosada. Según el legislador, "es muy difícil trabajar" con el Frente Renovador porque "vive en campaña" y cambia en forma imprevista de posición "para ver cómo queda posicionado ante las cámaras".
Además, Sánchez expresó: "Tiene muy buenos diputados (el Frente Renovador). El problema es cuando viene la orden de Massa de votar contra lo que se había acordado".
Por la tarde aportó color a esta discusión su jefa y pata fundacional de Cambiemos, Elisa Carrió, vía redes sociales, y tras conocerse la renuncia del fiscal general de San Isidro Julio Novo, procesado por presunto encubrimiento de una banda de narcotraficantes colombianos que operaba en la Argentina.
"Renunció Novo, íntimo amigo de Massa, procesado por encubrir el asesinato de narcos en Unicenter", dijo Carrió -primera en la boleta de diputados nacionales de Cambiemos por la Ciudad-, quien además felicitó al fiscal de esa causa, Luis Angelini, "héroe nacional en solitario".
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