31 de octubre 2011 - 00:00

Escape hacia la gloria

Nicolás Blandi y Pablo Mouche gritan el gol cara a cara. Boca está cada vez más lejos de sus perseguidores y se acerca al título.
Nicolás Blandi y Pablo Mouche gritan el gol cara a cara. Boca está cada vez más lejos de sus perseguidores y se acerca al título.
Sin contratiempos y cada vez con más firmeza, Boca camina hacia el título sin que ningún nubarrón se cruce en su destino soleado.

Las bajas de Riquelme, Viatri y Cvitanich juntos fue una prueba de fuego que superó en la semana en Santa Fe y reiteró ayer en la Bombonera, donde Nicolás Blandi confirmó que lo que pasó en Santa Fe no es casualidad y Boca descubrió a un goleador de los importantes, de los que ganan partidos.

A los 6 minutos ya dio la primera prueba, al batir a Guillermo Sara con un tiro entre las piernas del arquero, en la primera que le quedó en el área y a los 16 lo confirmó con el segundo gol, tras un gran desborde del «Pochi» Chávez.

Otra vez «los suplentes» fueron clave, porque Chávez demostró que «se banca» reemplazar a un ídolo como Riquelme y aunque no tiene su pausa, en cambio muestra movilidad y habilidad. Blandi dejó su firma en la red con cuatro goles en dos partidos y Pablo Mouche enloquece con su hábil zurda, apareciendo por los dos costados para desbordar.

Atlético Rafaela nunca pudo armar su juego. El gol a los 6 minutos lo condicionó y a partir de allí quedó cortado en dos por lo que tuvo que apelar a largos pelotazos para buscar a Gandín y Federico González.

Rafaela estuvo lejos de ser el equipo práctico y con poder ofensivo. Sufrió ante un conjunto que fue superior y demostró que está para campeón.

Sobre el final, el gol de Chávez fue un premio personal y el de Alexis Castro fue aprovechando un raro error colectivo en la defensa de Boca. Un Boca que ya está en la recta final al título, mientras los perseguidores están cada vez más lejos.