28 de diciembre 2015 - 00:00

Escasa volatilidad en el mercado

 La primera semana sin controles de cambio mostró un mercado expectante, aunque sin sobresaltos. Si bien la dinámica podría extenderse durante las próximas semanas, la coyuntura económica empujaría eventualmente a una mayor intervención del Banco Central.

"Una oferta más ágil que la demanda, medidas complementarias, cuestiones estacionales y una cuota de confianza fueron factores que aplacaron posibles focos de tormenta", destacó un reporte de la consultora Management & Fit. El jueves, el dólar aumentó ocho centavos y cerró a $13,09 para la compra y a $13,39 para la venta. De todos modos, la operatoria fue reducida, ya que los bancos atendieron al público hasta las 13.00. Tras la salida del cepo, la moneda oficial trepó un 42%. Si bien en las primeras dos jornadas la divisa operó a la baja, durante las jornadas siguientes tomó una tendencia alcista. Mientras, en el mercado mayorista, donde los bancos operaron un total de u$s 16,5 millones, el Banco Nación fijó su cierre vendedor de transferencia en $ 13,08 por dólar y el billete a $ 13,30 por unidad, señalaron desde ABC Mercado de Cambios.

Por su lado, el dólar "blue" operó estable a $ 14,10 en una jornada con poco movimiento, de modo que la brecha cambiaria cerró en un 5,30%. Los operadores esperan que la reducida volatilidad en los mercados se extienda también al año nuevo, ya que esta semana también habrá un calendario vacío de nuevos datos y de apenas tres días hábiles.

Por otra parte, el ritmo de la liquidación de divisas del agro creció considerablemente a partir del fin del cepo cambiario. El lunes pasado se anunció la mayor liquidación desde julio (u$s 481 millones), ampliando sustancialmente la oferta de dólares en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). "Si se honran los acuerdos entre los grandes exportadores y el Gobierno, la normalización en la comercialización exterior de productos agrícolas implicará un aumento en la oferta de divisas, justo en una época en la cual tienden a escasear por razones estacionales", señaló el informe de Management & Fit.

Asimismo, la suba de las tasas de interés cautivaron el interés de los ahorristas. En ese sentido, la tasa de referencia alcanzó casi el 40%, con una leve baja la semana pasada. Con esta maniobra, el Banco Central pretende ofrecer rendimientos reales positivos en pesos y desalentar la especulación con el dólar. "La suba de tasas rápidamente se trasladó a los bancos, los cuales ya ofrecen plazos fijos a un mes con un rendimiento superior al 30% anual. Las perspectivas sugieren que las tasas se mantendrán en torno a este nivel por un tiempo, buscando aplacar las expectativas de devaluación y también para controlar el impacto inflacionario del salto inicial del tipo de cambio", indicó la consultora.

En tanto, el riesgo-país argentino cedió dos unidades (-0,43%) y cerró en 467 puntos básicos. Así, en la semana corta, el índice cayó 11 puntos, mientras que en lo que va del año mejoró un poco más del 35% (-35,05%). En cambio, el riesgo brasileño volvió a subir y se ubicó en el 517, un punto (+0,17%) por encima del cierre anterior. En la semana, el índice cayó 7 puntos, pero durante 2015 escaló casi un 100% (+99,61%). Actualmente, el riesgo brasileño se ubica cercano a los niveles en los que se encontraba el argentino apenas pasadas las elecciones nacionales del 25 de octubre, cuando se hundió por el efecto balotaje. En su momento, el riesgo argentino cayó desde los 542 puntos básicos a 519 puntos.

A partir de enero, la demanda de dinero tendería a bajar en los primeros meses del año, por lo que el excedente de pesos podría terminar presionando a los precios y/o al tipo de cambio. Además, como la política monetaria continúa muy expansiva (la base monetaria crece al 41% anual), se estima que en 2016 el peso se enfrentará a nuevas presiones devaluatorias.

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