12 de febrero 2009 - 00:00

Escrache a banqueros de Wall Street en el Congreso

Juntos y acusados. A los banqueros los interpelaron dentro del Congreso y los insultaron en la calle. Entre ellos, Robert Kelly (Bank of New York), Ken Lewis (Bank of America) y Ronald Logue (State Street Corporation).
Juntos y acusados. A los banqueros los interpelaron dentro del Congreso y los insultaron en la calle. Entre ellos, Robert Kelly (Bank of New York), Ken Lewis (Bank of America) y Ronald Logue (State Street Corporation).
Washington - Los ejecutivos Wall Street pasaron un mal rato ayer en el Congreso de Estados Unidos, donde demócratas y republicanos los castigaron porque los u$s 176.000 millones que recibieron sus bancos de parte del Gobierno no causaron un impacto en la economía.

Los legisladores aprovecharon la oportunidad de una audiencia de una comisión legislativa sobre el complicado programa de rescate, para «comerse» a los presidentes ejecutivos de ocho bancos y descargar sobre ellos la creciente furia popular por la crisis económica.

«Quiero saber dónde se ha ido el dinero», afirmó el diputado demócrata Paul Kanjorski. Y dijo a los ejecutivos que si los bancos no usaron el dinero, «por favor, encuentren una forma de recuperarlo antes de dejar la ciudad».

La audiencia llega un día después de que el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, no lograra convencer al mercado con un nuevo plan de rescate bancario de hasta 2 billones de dólares.

Gresham Barrett, diputado republicano, indicó: «Mis muchachos simplemente no han visto evidencias de que el dinero que se les dio esté funcionando o mejorando sus vidas».

Los banqueros trataron de mostrarse compungidos y de garantizar a los legisladores que los miles de millones de dólares del pueblo habían sido usados para elevar los créditos y no para pagar bonos, a grupos de presión o a accionistas.

«Con sudor nos ganamos la reputación de ser ahorrativos, no ostentosos», sostuvo Ken Lewis, presidente ejecutivo de Bank of America.

«Los contribuyentes confiaron en nuestras compañías y se merecen saber qué retornos están logrando sobre sus inversiones y cuándo serán pagados», añadió.

En medio de los intensos cuestionamientos, Lewis agregó: «En este momento me siento más como un cabo del universo, que como un capitán del universo».

Cada uno de los presidentes ejecutivos leyeron declaraciones argumentando que sus entidades usaron el dinero responsablemente. Afirmaron que han incrementado los préstamos desde que comenzó el rescate y que encaminan reformas para el debilitado sistema financiero estadounidense.Fuera del edificio Rayburn, donde tuvo lugar la audiencia, una docena de manifestantes se burlaban de Lewis, de Bank of America, con cánticos. «Hey, Ken Lewis siente nuestro sufrimiento», gritaban.

Esta audiencia fue la primera oportunidad en la que muchos presidentes ejecutivos de bancos pudieron sentir la ira de los políticos de Washington desde que estalló la crisis.

Lo hecho ayer fue avalado por el presidente Barack Obama, quien ya desde antes de asumir viene apuntando a las altas ganancias obtenidas por los ejecutivos.

«Es abundantemente claro que estamos en medio de un enojo público general hacia nuestra industria», reconoció Lloyd Blankfein, presidente ejecutivo de Goldman Sachs.

Además testificaron Vikram Pandit de Citigroup Inc, Jamie Dimon de JP Morgan Chase & Co, John Mack de Morgan Stanley, Robert Kelly de Bank of New York Mellon Corp, Ronald Logue de State Street Corp y John Stumpf de Wells Fargo & Co.

Los banqueros aseguraron a los legisladores que los miles de millones de dólares que han recibido de los contribuyentes no han sido destinados ni al pago de bonos ni a dividendos.

«No recibí un bono de fin de año», dijo Mack.

Pandit recalcó que «le dije a mi directorio que mi salario debería ser de 1 dólar por año sin bono hasta que volvamos a ser rentables». «Seguiremos siendo responsables y eso empieza conmigo», agregó.

Todos los comentarios sobre las bonificaciones irritaron a Frank, quien les preguntó por qué necesitan bonos cuando tienen buenos salarios.

Funcionarios del estado de Nueva York precisaron que las firmas financieras gastaron u$s 18.400 millones en bonificaciones el año pasado. «En su nivel, ¿por qué necesita un bono?», recalcó el diputado demócrata Barney Frank, presidente de la comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes.

Agencia Reuters

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