27 de octubre 2010 - 00:00

Escuchas: defendió el PRO compra secreta de aparatos

El jefe de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco, junto a los legisladores Martín Borrelli y Fernando de Andreis (der.), y al titular de Comunicaciones, Eduardo Martino, ayer en la Legislatura porteña, con los aparatos denunciados.
El jefe de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco, junto a los legisladores Martín Borrelli y Fernando de Andreis (der.), y al titular de Comunicaciones, Eduardo Martino, ayer en la Legislatura porteña, con los aparatos denunciados.
En una imprevista explicación pública el jefe de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco, salió a repeler ayer acusaciones de la oposición al PRO sobre la compra secreta de aparatos y software para tareas de inteligencia. El funcionario llevó a la Legislatura porteña tres de esos instrumentos y al superintendente de Comunicaciones, Eduardo Martino, para que dé detalles de su funcionamiento, tras la jornada en la cual los diputados Diego Kravetz y Raúl Fernández habían denunciado que la operatoria era «ilegal» y la vincularon con las andanzas del detenido espía Ciro James.

En la misma sala donde minutos antes concluía la reunión de la comisión investigadora especial del caso escuchas, Burzaco, junto a legisladores del PRO (Martín Borrelli, Fernando de Andreis y Martín Ocampo) se dirigió a los movileros. Explicó que la compra fue reservada para preservar la seguridad de las técnicas que utiliza la Policía Metropolitana a su cargo y que los aparatos no eran para realizar intervenciones de teléfonos. Pero, Martino mostró sólo 3 elementos, mientras que faltó el «receptor portátil», que si bien, de acuerdo a explicaciones técnicas no es un instrumento para pinchar teléfonos, al menos dos especialistas consultados por este diario, señalaron que «podrían adecuarse» para tal fin. Más confusión se agregó cuando los voceros de la Metropolitana acotaron que en realidad ese receptor no llegó a ingresar al país por trabas a la importación.

Riesgo

Burzaco calificó la denuncia de «infundada», admitió las compras y a la vez lamentó que se diera a conocer sosteniendo que esa revelación podría arriesgar la seguridad de las comunicaciones de la Policía. Martino insistió con que «otras fuerzas policiales» utilizan similar tecnología y enfatizó que con los aparatos cuestionados «de ninguna manera podemos escuchar un celular. Nunca me lo pidieron ni lo haría», dijo.

Los legisladores porteños de la oposición al PRO no fueron invitados a la presentación, que en principio se había previsto en el marco de la comisión investigadora, a la cual Burzaco sería citado para repetir el testimonio formalmente, más adelante.

Kravetz se quejó porque el PRO «solamente mostró tres de los cinco equipos y uno de los que faltó es, justamente, un receptor portátil que sirve para hacer escuchas».

Fernández, en el mismo sentido, sostuvo que «el Gobierno porteño ocultó la información porque esos aparatos no pueden estar en manos de la Policía Metropolitana» y que se trata «de una antena que se direcciona para cualquier lugar y permite escuchar lo que se está hablando».

Sobre la modalidad de la compra (en total sería algo más de $ 1,5 millón) Burzaco pidió que la semana que viene, cuando concurra a la comisión el responsable del área, lo consulten. La adquisición se hizo durante la gestión anterior a la del funcionario, una vez que Jorge «Fino» Palacios (detenido por las escuchas) renunció al puesto de jefe policial y lo reemplazó su segundo, Osvaldo Chamorro.

Ayer también la comisión finalmente miró la película grabada por las cámaras de seguridad del ministerio a cargo de Guillermo Montenegro, que muestra a James entrando y saliendo de diferentes oficinas, en septiembre del año pasado, que la oposición consideró que ponía en evidencia que no era un simple aspirante como asegura el oficialismo. Además retomó la audiencia Sergio Burnstein -víctima de las escuchas y uno de los casos que se le imputa a Mauricio Macri-, quien a considerar por el legislador PRO, Ocampo, incurrió en contradicciones y se desdijo sobre que el jefe porteño habría dado la orden de que pincharan su celular.

Por otra parte, el juez Norberto Oyarbide, que lleva la causa, citó para esta misma semana a Kravetz y a Fernández para que lleven la denuncia que se dio a conocer. El jueves deberá presentarse Kravetz y, el viernes, Fernández.

Dejá tu comentario