24 de abril 2015 - 00:00

España bajó el tono a la pelea con Venezuela

 Valencia - El ministro de Relaciones Exteriores español, José Manuel García-Margallo, declaró ayer en alusión al "conflicto" con Venezuela que España responderá si es agredida y advirtió sobre eventuales medidas contra empresas de bandera, si bien aclaró que el país no tiene intenciones de romper relaciones con el Gobierno de Nicolás Maduro.

El ministro hizo estas declaraciones en la ciudad de Valencia, este de España, poco después de asegurar en Madrid que "no es nuestro propósito seguir en esta escalada y no es nuestro propósito romper relaciones con Venezuela".

García-Margallo llamó el miércoles a consultas al embajador de España en Venezuela, Antonio Pérez Hernández, en protesta por las declaraciones hechas el día antes por Maduro, quien acusó al Gobierno de España de "apoyar al terrorismo" y al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, de formar parte de "un grupo de bandidos, de corruptos y de ladrones".

"Hasta el momento se han producido insultos y descalificaciones absolutamente intolerables, lo que hemos hecho es llamar a consultas a nuestro embajador, vamos a ver cuál es la respuesta del Gobierno venezolano", explicó el ministro en declaraciones a los periodistas en Valencia.

Añadió que "esto no es en absoluto un conflicto con el pueblo venezolano, sino con su Gobierno, un conflicto que España no ha empezado". "Lo único que podemos hacer es responder cuando se nos agrede e intentar explicar cuál es nuestra posición", añadió.

El Gobierno venezolano, señaló García-Margallo, "no puede esperar que España acepte estas agresiones contra el Congreso, el Gobierno, los expresidentes Felipe González y José María Aznar, con silencio como respuesta. Que tampoco esperen que sigamos fomentando la escalada, porque no es del interés de nadie".

Preguntado por si España está en disposición de romper relaciones diplomáticas con Venezuela, García-Margallo explicó que "adoptaremos las decisiones que haya que adoptar en función de las decisiones de la otra parte"

Tras abogar por "no seguir subiendo la marea y buscar fórmulas de entendimiento", García-Margallo advirtió de que "cualquier medida de represión contra empresas españolas que colaboran a la prosperidad del pueblo venezolano es contraria a los intereses del pueblo venezolano, por lo que el Gobierno de Venezuela debe valorar".

Agencias EFE y DPA

Dejá tu comentario