5 de enero 2011 - 00:00

España, peor: terminó 2010 con un desempleo sin precedente

El desempleo es, según todas las encuestas, el mayor desvelo de los españoles. No sólo porque perder el trabajo es de por sí una desgracia, sino también porque el contexto económico impone drásticos recortes de la ayuda estatal a los desocupados.
El desempleo es, según todas las encuestas, el mayor desvelo de los españoles. No sólo porque perder el trabajo es de por sí una desgracia, sino también porque el contexto económico impone drásticos recortes de la ayuda estatal a los desocupados.
Madrid - La desocupación, el efecto más dramático de la grave crisis que afronta España, y el problema que más preocupa a sus ciudadanos, afectó en 2010 a 176.470 personas más que un año antes, por lo que el total de afectados por el fenómeno se elevó a 4.100.073, un número sin precedentes.

Así lo informó ayer el Ministerio de Trabajo e Inmigración de España, el cual precisó que la cifra encontró su nivel anual más alto en toda la serie histórica comparable, que empezó en 1996. Un dato político de primer orden, que explica en buena medida el derrumbe de los socialistas gobernantes en las encuestas (ver nota aparte).

De todos modos, el Gobierno se consoló al constatar que el crecimiento del desempleo el año pasado fue muy inferior al de 2008 y 2009, años en los que se había incrementado en 999.416 y 794.640 personas, respectivamente.

La población extranjera se vio perjudicada por la suba del desempleo, pues en 2010 hubo 39.321 desocupados más en ese sector, por lo que el total de inmigrantes sin empleo a fines del año pasado era de 605.838.

Por sectores, la desocupación bajó en la industria, con 17.164 desempleados menos, y en la construcción, que registró 28.657 personas sin empleo menos, aunque creció sobre todo en los servicios, con al menos 130.874 desocupados más.

Desde el Gobierno socialista, la secretaria de Estado de Empleo, Mari Luz Rodríguez, sostuvo ayer que «el menor aumento del desempleo en 2010 respecto de los dos años anteriores supone un cierto final del ajuste».

En ese sentido, insistió en que a partir del segundo semestre del año se crearán, según las previsiones oficiales, entre 40.000 y 50.000 puestos de trabajo.

En tanto, en declaraciones a la cadena radial Onda Cero, el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó que «el crecimiento de la economía española se va a consolidar en 2011» y que «habrá más oportunidades» de encontrar trabajo.

Optimismo

El líder socialista siguió intentando insuflar optimismo al afirmar que el déficit fiscal del año pasado va a ser «algo mejor» que el 9,3% que se había marcado inicialmente como objetivo. Aseguró, asimismo, que este año intentará reducirlo al 6% del PBI.

España registró en 2009 el cuarto déficit público más elevado de la Unión Europea (el 11,1% del PBI), detrás de Grecia (15,4%), Irlanda (14,4%) y el Reino Unido (11,4%), según los datos revisados publicados por la oficina estadística comunitaria Eurostat.

Pero los analistas y las calificadoras de riesgo prevén que aunque España logre salir técnicamente de la recesión, su economía no tendrá más que un crecimiento muy tenue en los próximos años. También esa es la percepción de la población, que en casi un 50% considera que el problema del desempleo se agudizará este año, según una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (ver nota aparte).

Este tema se suma a las drásticas medidas de ajuste impuestas por Rodríguez Zapatero con apoyo del Fondo Monetario Internacional, que han generado una dura reacción de los sindicatos y la tradicional base electoral del socialismo.

Por el retraso de la edad de jubilación, de 65 a 67 años, las principales centrales sindicales del país amenazaron con una segunda huelga general contra el Gobierno de Rodríguez Zapatero en casi siete años de mandato.

El primer paro se realizó el pasado 29 de septiembre, en rechazo a la reforma laboral aprobada por el Parlamento, que abarata el despido para las empresas que acrediten pérdidas.

Tras conocer ayer los nuevos datos del desempleo, Unión General de Trabajadores (UGT, socialista) pidió al Gobierno «la reversión inmediata de la reforma laboral» y lo criticó por haber suprimido la prestación de 426 euros para los desocupados.

Comisiones Obreras (CC.OO., comunista), en línea similar, indicó que con la reforma laboral «crece la precariedad y aumenta la desprotección a las personas en desempleo».

También el secretario federal de Economía y Trabajo de Izquierda Unida, José Antonio García Rubio, declaró que las cifras dadas a conocer por el Gobierno «confirman una vez más que la reforma laboral es un fracaso para la creación de empleo».

El conservador Partido Popular dijo por boca de su vicesecretario de Política Autonómica y Local, Javier Arenas, que «Zapatero no tiene remedio: sigue anunciando la recuperación, sigue anunciando brotes verdes y no reconoce que somos los últimos en salir de la crisis».

Agencias ANSA, DPA y Reuters

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