Tras la consagración de 2008, España volvió a ostentar el poderío que había ejercido en la final ante Argentina, en Mar del Plata. En esta ocasión, la víctima fue la Serbia de Novak Djokovic, que no pudo ofrecer resistencia ante la notable actuación de Rafael Nadal. El número uno del ranking obtuvo el punto definitivo contra los serbios, tras vencer al reciente ganador del torneo de Dubai por 6-4, 6-4 y 6-1. La sorpresa de la primera ronda la dio Israel que, en Malmo, superó a Suecia por 3-2, en un partido que se disputó a puertas cerradas y bajo estrictas medidas de seguridad. En las inmediaciones del estadio, alrededor de 6 mil manifestantes pertenecientes a la organización antiisraelí «Pará el partido» se enfrentaron con la Policía, que tras la trifulca detuvo a cinco protestantes.
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