5 de noviembre 2015 - 00:00

Esperable: la Corte volteó la ley de suplentes: juez electoral sólo por 90 días

 La Corte Suprema de Justicia fulminó ayer la ley de subrogancias que el kirchnerismo votó en el Congreso. La norma ya había sido cuestionada parcialmente por diversas cautelares del fuero Contencioso Administrativo federal. De modo unánime, la Corte aplicó el estiletazo final que está plagado de mensajes tanto hacia la política como hacia el interior del Poder Judicial. Quedaron anuladas las designaciones del juez electoral bonaerense Laureano Durán y de los camaristas de la Casación Penal Roberto Boico y Norberto Frontini. Todos subrogantes designados por la Magistratura por mayoría simple, posibilidad que otorgaba el régimen ahora dado de abaja.

como adelantó este diario ayer, las remociones de los subrogantes (un secretario y dos abogados de la matricula)son automáticas, sino que seguirán en sus cargos durante tres meses más. Una de las cuestiones que más interesaba al oficialismo y que motivóencuentro que el viceministro Julián Álvarez compartiera el martes por la mañana con Ricardo Lorenzetti. El funcionario acudió a ese encuentro junto con el subsecretario Nicolás Soler, que monitoreó la ley de subrogancias desde su redacción hasta su aprobación legislativa.

dato más contundente que encierra el fallo de la Corte es una señal a la política de que la designación de jueces no es un terreno abierto, sobre el cual se puede legislar sin atender efectos secundarios. De hecho, en los fundamentos del fallo los justices dan una serie de recomendaciones para legislar sobre la materia. Letra que reabre el clásico debate sobre si los jueces pueden adjudicarse funciones de legislación que meses atrás motivara un duro pronunciamiento del principal asesor del papa Bergoglio, el rector de la UCA Víctor Fernández.

costado más pragmático de la resolución es que tanto Durán como Boico y Frontini continúan durante una temporada en sus sillas. Al primero el kirchnerismo lo necesita para evitar el estallido que generaría un desembarco del exfuncionario Ernesto Kreplak en el juzgado electoral, justo cuando dicho signo político libra una dura pelea de cara al balotaje. Los dos segundos responden a cuestiones más procesales. Ocupan sillas en la Casación y el martes eyectaron a Juan Carlos Gemignani del tribunal que tiene que tratar la validez del pacto con Irán. En el futuro inmediato este tema va a concluir en la Corte. Y el máximo tribunal lo va a tratar, pero ya sin el kirchnerismo en el Gobierno. Este era el objetivo original para el cual fue muy funcional tanto con su presencia como con sus ausencias la camarista Ángela Ledesma. El final de la historia es más que esperable.

incursión de Álvarez a la Corte le dejó un punto a favor que deberá evaluarse con el paso de los días. La Corte confirmó que el organismo que define las subrogancias es el Consejo de la Magistratura y no las cámaras federales. Esto es clave porque les retira a los camaristas la posibilidad de repartir las vacantes sobre la base de cuestiones de tipo personal, muy habituales en fueros pequeños del interior. El cuerpo colegiado, habitualmente vilipendiado por los ministros, salió indemne de este nuevo revival del fallo Rosza que orienta a cubrir vacantes antes que con secretarios u abogados, con jueces jubilados pero que siguieron todo el camino administrativo hasta recibir acuerdo del Senado.

La resolución cancela también, de modo definitivo, el debate en torno a la remoción del subroganteCabral de Casación. El máximo tribunal apuntó al mecanismo que le permitió a Cabral ser subrogante del fuero sin ser camarista o juez de tribunal oral y por la mera recomendación de su colega Carlos Madueó (y, con la firma obvio, de la entonces presidente Ledesma). Giros del destino: los mismo sectores de la política que tronaron por la salida de Cabral del tribunal penal y que fantasearon con una marcha multitudinaria son los que anoche encontraron en el fallo de la Corte un nuevo motivo de festejo.  

Milton Merlo

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