El director del Observatorio Nacional de Derechos Humanos (ONDUS), Rami Abderrahman, recordó que en los últimos días el EI llevó a cabo, además, decapitaciones en la provincia de Deir el Zpr, donde degolló por primera vez a mujeres. La ONG, basada en Londres, opositora al Gobierno sirio y cercana a los rebeldes moderados, reveló que los yihadistas les habían cortado la cabeza a una siria y a su marido acusados de "brujería". El crimen fue perpetrado con una espada en uno de los barrios controlados por el EI en la ciudad de Deir el Zor. El domingo, otra pareja fue asesinada de forma similar por el mismo cargo en Al Mayadín.
Crucifixiones
ONDUS precisó, además, sobre la base de informes de activistas en la zona que 11 trabajadores fueron crucificados ayer en la reja de un cuartel de la "hisba", cuerpo parapolicial del EI, en la ciudad de Al Mayadín, uno de los bastiones de los yihadistas en el este de Deir el Zor.
Los radicales colgaron del cuello de sus víctimas carteles con el mensaje "crucifixión durante un día y 70 latigazos por romper el ayuno del Ramadán", y permitieron a varios menores de edad que se habían congregado en el lugar burlarse de ellos. Además, un joven recibió el mismo castigo por idéntico cargo en un monte próximo a la población de Basira, también en Deir el Zor, donde fue crucificado dentro de una jaula de hierro desde después del mediodía hasta el atardecer.
Según datos del Observatorio difundidos ayer, al menos 3.027 personas han sido asesinadas por los radicales en Siria desde que proclamaron un califato en este país y en Irak hace un año.
De ellos, al menos 1.787 eran civiles, de los que 74 eran menores; 216 eran rebeldes o milicianos kurdos que han luchado contra el EI; 881, soldados o combatientes leales al Gobierno de Damasco, y 143, miembros del grupo radical que intentaron escapar a Turquía o fueron acusados de espiar para otros Estados.
Mientras tanto en Irak, uno de los ayudantes de los líderes del Estado Islámico, Abú Bakr al Bagdadi, cayó en la batalla en la provincia de Salahudin, al norte de Bagdad.
Por otra parte, un líder de las milicias chiitas que luchan junto con el ejército regular, Abú Al Shishani Akrama (de Chechenia), también cayó en una batalla por el control del campo petrolero Allas.
| Agencias ANSA, AFP, Reuters y DPA |


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