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Estado uruguayo reconoció violaciones a los DD.HH.
Macarena Gelman, la joven que recuperó su identidad en 2000, y su abuelo, el poeta argentino Juan Gelman, se abrazaron cuando terminó la ceremonia en el Palacio Legislativo.
«El Estado uruguayo reconoce su responsabilidad por los hechos del presente caso (Gelman)» y asume que «en el pasado se cometieron en el país acciones violatorias de los derechos humanos», dijo en tono solemne el presidente José Mujica, en un breve discurso en el Parlamento.
Mujica, un exguerrillero que sobrevivió a casi 14 años de cautiverio, aclaró que con el discurso acataba el fallo de la Corte Interamericana (CoIDH), de febrero de 2011, que exigió «la investigación de los hechos» de la desaparición en Uruguay de María Claudia García, nuera del poeta argentino Juan Gelman.
En el acto, realizado en el Palacio Legislativo de Montevideo, Mujica señaló que «centenares de personas fueron víctimas de torturas y desapariciones forzadas como práctica sistemática del terrorismo de Estado».
Además remarcó que Uruguay «integró el llamado Plan Cóndor, una coordinación internacional con la Argentina, Brasil, Chile, Bolivia y Paraguay para desplegar la persecución por razones ideológicas (...) proceder a su detención y traslado clandestino o decidir el asesinato y desaparición de los detenidos».
En Uruguay rigió desde 1989 una ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado (amnistía) que clausuró la posibilidad de justicia, salvo excepciones dispuestas por los gobiernos izquierdistas de Tabaré Vázquez y Mujica. Tras una ardua puja que afectó la estructura interna del oficialista Frente Amplio, en 2011 fue derogada esa norma, que quedó virtualmente sin efecto, aunque se han producido escasos avances en los tribunales.
Comandantes de las Fuerzas Armadas acudieron al acto, que contó con la presencia de Juan Gelman y su nieta Macarena, quienes se encontraron en el año 2000, luego de que se conociera la identidad de la mujer. Ambos se abrazaron emocionados al final del discurso.
En la mañana se colocó una placa en un edificio que funcionó como centro clandestino de detención durante la dictadura y en donde María Claudia García estuvo recluida y dio a luz a su hija Macarena, quien descubrió su verdadera identidad en 2000.
«En memoria de María Claudia García y de todas las personas víctimas del terrorismo de Estado que estuvieron privadas de su libertad en este lugar, sede del Servicio de Información de Defensa (SID) y centro clandestino de detención», dice la placa.
Macarena encabezó el acto junto a su abuelo paterno y fue acompañada por el ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Luis Almagro, y su par argentino, Héctor Timerman, entre otros.
El exedificio del Servicio de Información de Defensa (SID) -que albergará al Instituto Nacional de Derechos Humanos- «es la única conexión física con la historia», ya que es el «único lugar en el que estuve con mi mamá», añadió.
Un exsoldado, Julio Barboza, que trabajó durante la dictadura en el edificio y reconoció a María Claudia García cuando dio a luz a Macarena, fue el encargado de guiar a Macarena en la recorrida por las salas del mismo.
La nuera de Gelman fue secuestrada en Buenos Aires en 1976 y trasladada a Uruguay embarazada. Luego de dar a luz a su hija, fue asesinada en Montevideo. La niña fue entregada ilegalmente a la familia de un policía uruguayo y recién conoció su origen en 2000, mientras que los restos de su madre no han sido encontrados. Ante la ausencia de justicia, Macarena y Juan Gelman interpusieron la demanda contra el Estado uruguayo ante la CoIDH.
«Con este acto acá tan simbólico y con el acto de la tarde se ven concretadas cosas de un camino que venimos llevando hace más de cinco años, reclamando el reconocimiento del Estado de lo que había sucedido. Además, como se contextualiza, creo que es abarcativo» de todas las víctimas de la dictadura, agregó Macarena.
La Mesa Permanente Contra la Impunidad apoya «incondicionalmente» el acto, según dijo su vocero, Sergio López Burgos, pero advierte que «es un acto destinado solamente a María Claudia y la placa para las personas que estuvieron detenidas ahí». «Lo sustantivo es otra cosa pero la historia recién comienza», señaló.
«Es imposible que pidan perdón si todavía no se sabe de qué están pidiendo perdón», agregó Lopéz Burgos, para quien «tienen que seguir apareciendo los cuerpos y develando la realidad tal como fue, los 12 años de terrorismo de Estado en Uruguay».
El acto fue cuestionado por parte de la oposición, que se opone a que el Estado asuma responsabilidades por un caso que se produjo cuando en el país regía un régimen dictatorial.
La jornada se produce días después de que ocurriera el hallazgo de nuevos restos óseos en un predio militar donde se buscan desaparecidos.
Los restos fueron encontrados a metros de donde se encontraron en octubre pasado los del maestro y periodista Julio Castro, desaparecido en 1977, que se suma a los hallazgos de los restos de dos militantes comunistas: Ubagesner Chávez Sosa y Fernando Miranda (identificados en 2006).
La dictadura militar dejó como saldo más de 200 desaparecidos, la mayoría en la Argentina, en el marco del Plan Cóndor.
Agencias AFP y ANSA,
y Ámbito Financiero


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