Cuando se escribe sobre economía y finanzas, dos de los peores horrores que se pueden cometer -en cuanto a demostración de falta de profesionalismo o de cierta intención de digitar al lector- son la adjetivación de las cosas y su humanización. Aun sabiéndolo, muchas veces no podemos evitar hacerlo. Dicho esto, la realidad es que nuestro mercado de capitales nos genera cierta “lastimita” (el diminutivo porque es muy, pero muy chiquito). En enero la CNV autorizó la emisión y negociación de Cedear (certificados locales, que representan títulos que operan en el extranjero) sobre la base de una serie de ETF (fondos de inversión cuyo papeles se tranzan en el mercado) norteamericanos. En ese momento (del 17 al 25 de enero) presentamos algunas de las observaciones que nos merecía la nueva operatoria, que contaba con el músculo de los intermediarios más grandes de nuestra plaza para su promoción. En horas se cumple un mes desde que comenzaron a negociarse estos nuevos instrumentos, tiempo suficiente como para empezar a esbozar algunas conclusiones. Tal vez lo más interesante es que siete de los nuevos instrumentos “pierden plata”, mientras apenas dos han generado. Como promedio simple anotamos una perdida de 3% y contrapesando por los montos negociados, una pérdida de 4,2%. Es claro que, a pesar de todo el marketing y reconociendo que un mes es poco tiempo y todo puede cambiar, no han sido nada parecido a un “gran negocio” para quienes optaron por ellos (la cuestión de los intermediarios corre por otro carril). En el ínterin, nuestro modesto S&P Merval, aun con el 0,66% que retrocedió ayer al cerrar en 89.977,89 puntos, y negociando apenas u$s5,00 millones diarios (dólares libres) en acciones (los nuevos Cedear operaron u$s5,97 millones diarios) ha logrado sumar 3% en moneda dura. Como mencionamos ayer “que nuestros papeles reflejen en mayor medida que antes el riesgo local (lo que cambia es el peso que le dan los inversores a la información local en la toma de decisiones), no es ‘per se’ ni bueno ni malo”. De hecho, en los últimos tiempos parece -si cabe la definición- haber sido “bueno”. Seguimos el lunes. Con el dólar libre cediendo 0,47% a $214, la tasa de riesgo-país sumando 1,15% a 1.758 puntos básicos y el S&P500 “desplomándose” 2,12%, los principales ADRargentinos promediaron una baja de 1,92% (MELI -9,95%), con 2 alzas y 19 bajas. El operado local trepó a
$1.494 millones (máximo desde el 1) repartidos entre 25 alzas, 5 sociedades sin cambio y 33 en baja.
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Estar aislados paga bien



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