Esto no es primavera, Coco

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De pronto, la primavera hizo un paréntesis y el sol se escondió detrás de las nubes, justo cuando Alfio Basile volvía a entrenar a Boca después de su renuncia, la que Carlos Bianchi dice «que nunca existió», pero que confirman los allegados al técnico y varios dirigentes de Boca.

El técnico se tuvo que poner la capucha de su campera y empezar a dar órdenes a un grupo golpeado, anímica y físicamente, que tiene que recuperarse rápido, y le tocan dos «paradas bravas» seguidas antes del receso por los partidos de la Selección, ya que juega con Estudiantes y con Vélez y no podrá contar con Riquelme, Morel Rodríguez ni Noir, lesionados, y no sabe si podrá jugar Gary Medel, que también se recupera de un golpe.

A las 8.40 estacionó su camioneta negra todoterreno y se dirigió hacia el predio donde se cruzó con un veterano simpatizante xeneize, el «Tano» Pascual, quien siempre apoyó al ex entrenador del seleccionado argentino.

«¿Todo bien, Coco?», le preguntó el hincha, ataviado con los colores de Boca, y recibió como respuesta: «Tranquilo, sigo. Lo que pasa es que ellos tienen la culpa», expresó en tono de broma dirigiéndose a un grupo de periodistas que lo aguardaba en las adyacencias. Basile luego se fue al vestuario, donde minutos más tarde se reunió con Carlos Bianchi, quien arribó al predio de Casa Amarilla minutos después que el entrenador.

Posteriormente, ya con todo el grupo de jugadores, Basile fue directo: «Vamos a trabajar, tenemos que mejorar mucho, ustedes lo saben, y ahora hay que remar y remar». Trabajó sólo con 14 jugadores: Paletta, Palermo, Cáceres, Battaglia, Abbondanzieri, Phillipe, Insúa, Marino, Krupoviesa, Rosada, Viatri, Gaitán, Ibarra y García. Dicen que, además de los lesionados, va a «hacer cirugía mayor» y en ella perderán la titularidad Abbondanzieri, Ibarra y Cáceres, tres referentes.

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